En los últimos meses se han producido varias noticias relacionadas con el proceso de publicación y revisión de artículos científicos. Por este motivo, y por el cabreo monumental que tengo debido a la forma de proceder de la revista Critical Reviews in Food Science and Nutrition, he decidido publicar este post. Eso sí, me gustaría pedirles perdón de antemano por si digo algo fuera de tono pero la indignación no me deja ser políticamente correcto en esta ocasión… vayamos por partes.
Hace unos meses publiqué una entrada en la que critiqué que la mayoría de las revistas científicas pidan a los autores que les envían trabajos para publicar que sugieran posibles revisores de sus propias investigaciones. Mi teoría fue que esa política podía dar lugar a la picaresca y que al final el proceso de revisión no fuese del todo limpio. Algunos lectores se mostraron muy contrariados por lo que expuse y defendían a capa y espada la integridad de todos los científicos y del proceso de revisión, incidiendo en que el hecho de que los autores recomendaran expertos en el área para revisar sus trabajos era digno de elogio… sí, también lo pienso, si viviéramos en el mundo de Alicia en el País de las Maravillas.
Hace pocas fechas saltó un nuevo escándalo relacionado con el fraude científico. Estén atentos porque la historia es de traca. Siguiendo el proceso descrito anteriormente la revista Journal of Enzyme Inhibition and Medicinal Chemistry solicita a los investigadores que, al mandar sus trabajos a la editorial, sugirieran el nombre de algunos posibles revisores.
Acatando esas instrucciones un científico surcoreano, Hyung-In Moon, perteneciente a la Dong-A University in Busan (South Korea), envió su artículo al Journal of Enzyme Inhibition indicando el nombre del revisor que él creía más adecuado. El editor jefe de la revista, Claudiu Supuran, aceptó su propuesta y mandó a dicho revisor el trabajo de Hyung-In Moon para que lo evaluara. Cuando no habían pasado ni 24 horas la revisión ya estaba hecha y de nuevo estaba en manos del editor jefe. Veredicto: trabajo brillantísimo que debería ser publicado de forma inmediata… y así se hizo.
Sin embargo a los pocos días la misma revista recibió otro trabajo del citado investigador surcoreano. El editor jefe, siguiendo el mismo procedimiento, lo volvió a mandar al revisor propuesto por Hyung-In Moon… y la historia se repitió: en un día la revisión estaba de vuelta con mil elogios.
Sorprendido por la rapidez de la respuesta de los revisores propuestos por el autor de las investigaciones, Claudiu Supuran, el editor jefe del Journal of Enzyme Inhibition, comenzó sus averiguaciones… y rápidamente se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo.
Al fijarse detenidamente en la procedencia de los revisores propuestos por el científico surcoreano se sorprendió al comprobar que, aunque las direcciones postales pertenecían a instituciones oficiales, sus cuentas de correo no eran de ninguna universidad o centro de investigación sino que eran de Hotmail, Yahoo o similares. Rápidamente el editor de la revista se puso en contacto con dichas instituciones, como fue el caso de la Universidad de Florida, donde confirmaron sus sospechas: los supuestos revisores no existían. Los nombres y las cuentas de correo eran falsos.
Indignado, Claudiu Supuran se puso en contacto directo con el autor de los trabajos para pedirle explicaciones y Hyung-In Moon le confesó la verdad. Una vez escritos los trabajos, él mismo se proponía como revisor dando un nombre falso y creando una cuenta de correo para recibir de nuevo el trabajo. En unas horas, o quizás antes de haber mandado el trabajo original, la brillante revisión estaba escrita y enviada de nuevo al editor de la revista… increíble.
Tirando de la manta se vio que otras revistas, incluidas algunas de gran prestigio, también habían sufrido este fraude científico por parte del científico surcoreano perteneciente a la Dong-A University in Busan… que ya ha visto como varios de sus trabajos han sido retirados.
Es evidente que prácticas como las que acabo de describir no son ni mayoritarias ni habituales en la comunidad científica, pero también es cierto que cada vez se conocen más casos en los que ocurren fraudes como el que les he contado. Sin embargo no toda la culpa la tienen los científicos defraudadores, también las editoriales tienen parte de responsabilidad.
Como indiqué en aquel post al que he aludido anteriormente el trabajo del revisor de artículos científicos está muy mal recompensado, en realidad nada. Personalmente recibo al mes varios artículos para revisar y no solo no hay contraprestación económica o curricular, sino que muchas revistas que solicitan mis servicios o los de otros compañeros luego nos cobran grandes sumas de dinero por suscribirnos a su revista o, incluso, por publicar en ellas… cosa a la que hasta ahora siempre me he negado.
Por todo esto cada vez son más los científicos que o revisan trabajos de forma inapropiada, con prisas y sin prestarles la suficiente atención, o directamente se niegan a trabajar gratis para las editoriales. Al quedarse sin revisores las revistas científicas admiten prácticamente sin ningún filtro todas las propuestas de revisores realizadas por los propios científicos… y pasan cosas como las que les he contado hoy acerca del investigador surcoreano…que salvo que se cambie el sistema de revisores cada vez serán más frecuentes.
Pero no todos los escándalos que están saliendo en los medios de comunicación relacionados con la publicación de los resultados de investigaciones están relacionados con la actitud de los científicos y con el proceso de revisión. Esta misma semana he tenido conocimiento gracias al blog Francis (th)E mule Science’s News, cuyo responsable es Francis Villatoro, de la falta de rigor y de las artimañas que usan los editores de las revistas científicas para posicionarse mejor en el JCR (Journal Citation Reports). Francis nos desvela como algunas editoriales hacen trampas a la hora de calcular el índice de impacto de una revista con lo que no solamente falsean estadísticas sino que llegan a lucrase económicamente.
Había pensado escribir sobre el tema pero el autor de la entrada lo ha hecho de forma tan brillante que creo que lo mejor es que entren en su blog y lean el post atentamente… indignante.
Lo que sí que les voy a contar de primera mano es el tercer motivo de mi cabreo de hoy con todo este tema de las revistas, los autores, el proceso de revisión por pares y demás, ya que si las dos primeras noticias que les he contado en este post me preocupan mucho, la tercera me indigna sobremanera.
En el mes de febrero del 2011, hace ya un año, publiqué el post titulado “Carta abierta al editor de una revista de investigación”. En dicha entrada denunciaba el siguiente hecho. En el mes de diciembre de 2010 envié un artículo a la revista Critical Reviews in Food Science and Nutrition perteneciente a la editorial Taylor and Francis con el objetivo de que lo publicaran. El artículo, titulado “Cyclodextrins and Antioxidants”, era una revisión de los principales artículos publicados en los últimos 5 años acerca del uso de la encapsulación molecular en alimentación usando ciclodextrinas como agentes encapsulantes.
Unos pocos meses después del envío del artículo, y tras un breve proceso de revisión, la revista aprobó la publicación del trabajo con fecha de marzo de 2011. Fue una gran alegría para mí ya que la revista en cuestión está bien posicionada en el campo de la Ciencia y Tecnología de los Alimentos y llevar a cabo una revisión del tema me había costado muchísimo trabajo. Esperaba ansioso su publicación.
Sin embargo el tiempo iba pasando y la revista no daba señales de vida acerca del estado del artículo. Llevo muchos años en el mundo de las publicaciones científicas y nunca había visto una cosa así. No mandaban las pruebas de imprenta, no decían nada sobre posible fecha de publicación, no contestaban a correos… Mi preocupación iba aumentando conforme transcurrían los meses sin noticias ya que un review pierde vigencia cuanto más tarde se publique. Harto de la situación, en aquel post les conté que, pasado un año desde la aceptación del trabajo, éste seguía sin publicarse con la consiguiente pérdida de actualidad del artículo en cuestión.
Pues bien, a pesar de que es difícil de creer, pasados 22 meses desde la aceptación (que no envío) del review en cuestión el trabajo sigue sin publicarse en su forma definitiva. ¿Y por qué estoy indignado? Pues porque es absolutamente inaceptable que un review con fecha de publicación del año 2013 (o 2014) tenga una bibliografía compuesta por artículos que fueron publicados, como muy tarde, en el año 2010.
En los últimos años son varias las investigaciones importantes que se han publicado acerca de la encapsulación molecular y que deberían estar presentes en dicho review… que todavía ni siquiera tiene año, volumen o páginas adjudicadas.
¿Nadie en esa revista es capaz de darse cuenta del daño que pueden hacer a investigadores que buscan la calidad de sus trabajos por encima de la cantidad? ¿De verdad es tan difícil que una revista científica haga una programación de los artículos que puede publicar al año y que según dicha programación acepte más o menos trabajos?
Concluyo. Casos como los expuestos hoy en Scientia demuestran que el proceso de revisión y publicación de artículos científicos hace aguas por varios sitios. Creo sinceramente que se podrían mejorar varios aspectos del sistema y que impedirían, o al menos reducirían, tanto el fraude científico como la pérdida de calidad de los trabajos. La responsabilidad de lo que está ocurriendo es compartida y son los propios editores, revisores y autores los que tienen la solución.
De la actitud profesional, moral y ética de todos los agentes implicados depende que el método científico tal y como lo conocemos no se tambaleé… en caso contrario, las consecuencias pueden ser gravísimas.
Jose
* Si te ha gustado este artículo puede ayudarme a difundirlo meneándolo en este enlace. Gracias.











Me parece muy bien que hagas público que esto este sucediendo, pero ayudaría que a parte de dar luz al asunto, dieras tu opinión de como evitar que esto ocurra.
Yo creo que habría tres preguntas claves. No sé si nadie ha hecho algún estudio al respecto, cuantificando las respuestas.
- ¿Cuántos estudios científicos publicados tienen alguna utilidad? Me refiero a que realmente aumenten el conocimiento, no a que sean citados. Si se ponen a citarse entre los amiguetes, solo estarían haciendo el papagayo.
- ¿Cuantos de esos estudios han sido replicados de una forma más o menos independiente?
- ¿Cuántos son replicables de verdad, con la información que dan, si alguien se pone?
Sería importante, porque luego tenemos un problema. Hoy es muy frecuente escuchar una frase que antes no existía. “La ciencia dice …”. Pero para juzgar el valor de esa frase, que usan como si fuera el martillazo que resuelve todas las dudas, habría que empezar por conocer el valor, hoy, de eso que llaman “la ciencia”. Y la respuesta a esas tres preguntas nos daría una idea.
Por favor, en español se dice que un estudio/resultado/experimento es reproducible, no “replicable”.
Cierto, disculpas. Con el pequeño margen de que en español replicar también quiere decir repetir.
plazaeme, según la RAE:
replicar.
(Del lat. replicāre).
1. intr. Instar o argüir contra la respuesta o argumento.
2. intr. Responder oponiéndose a lo que se dice o manda. U. t. c. tr.
3. tr. Der. Dicho del actor: Presentar en juicio ordinario el escrito de réplica.
4. tr. ant. Repetir lo que se ha dicho.
Replicar NUNCA tiene la acepción del inglés “replicable”, o sea reproducible, en español.
Repito: NUNCA. La acepción 4. es “repetir lo que se ha dicho”, no “repetir lo que se ha HECHO”.
Y que conste que yo soy científica. Pero es que considero que el mismo rigor que se exige en la ciencia se ha de exigir en el lenguaje.
Vale, Esther. NUNCA tiene la acepción del inglés … hasta que empieza a tenerla. A lo que estás consultando Julio Cortázar le llamaba el “cementerio de palabras”. Por algo.
Pero gracias.
plazaeme, a lo mejor esto te parece menos “cementerio”:
http://www.fundeu.es/noticia/el-cancer-del-anglicismo-4422/
En el apartado 1: “Otros calcos (semánticos) que proliferan : aproximación, acercamiento (approach) que casi ha desplazado a enfoque; replicar ‘reproducir, repetir’ (replicate), literatura, ‘bibliografía’, etc.”.
Eso sí, el día que se acepte replicable como acepción de reproducible yo soy la primera que se calla. Prometido
Nos hemos salido bastante del asunto, pero la verdad es que no me dice nada. Conozco los argumentos de sobra, y muy bien pueden ser válidos desde el punto de vista de la “salud” futura del español. Todo depende de qué entiendas por “salud” en un idioma. Si es la funcionalidad para entenderse con precisión, y de forma también creativa, en un área lo más amplia posible, la influencia del inglés -como la tuvo del francés, del árabe, o del vascuence- es indiferente. Si es mantenerlo en una “esencia”, definida por las características que tenía en una época que consideras arbitrariamente la perfección, entonces mis aberraciones son ciertamente insalubres. En ese caso espero que nunca se te ocurra “aparcar” un “autobús”, sino que estaciones el ómnibus, o el colectivo. También espero que nunca, jamás, algo te parezca “plausible” porque crees que es verosímil. Etc. Con un poco de suerte puedes conseguir que te pongan en un museo.
¿Ves?, no hay ningún problema. Te puedes entender perfectamente con los enfermos lingüísticos. Y aunque no te guste mucho, es normal. La vida es dura.
También confieso que el futuro del español me importa aproximadamente un pimiento. Lo mismo que el de cualquier otra lengua. Lo que quiero es acceder a la información que proporcionan algunos idiomas, y eso no está en cuestión.
En resumen. Respeto profundamente tu preocupación por la salud de los idiomas; la entiendas como la entiendas. Pero no me conmueve.
Slds.
También te lo puedo poner de otra forma, Esther. Repetir es hacer algo otra vez. Reproducir es copiarlo. Y una réplica es una copia exacta de una obra (generalmente de arte). Las tres se parecen; pero solo una tiene el matiz de la importancia del resultado.
Luego estás todo el día leyéndolo en inglés. Le añades que en el cementerio de palabras el significado es muy comparable. Y encima replicar tiene un matiz ventajoso del que adolecen las dos expresiones que sugieres como de salud lingüística. ¿Cuál es tu apuesta sobre la evolución natural de la lengua en este caso? Recitar el Don Juan Tenorio, supongo. A lo que alguien te podría responder que para sano, es idioma mucho más “sano” el Cantar de mio Cid.
La mayoría de los que hago tiene repercusión tecnológica inmediata, son replicables, suponen una revolución en su campo y, a la hora de pasar la revisión a pares, me pasa como en el tercer supuesto: o te dicen tontás, o hacen como si no existiera… Los descubrimientos importantes pueden oscurecer a los descubrimientos de los “amiguetes”. Lo que hay que hacer es no comprar esas publicaciones.
No puedo estar más de acuerdo en lo que dice. Al igual que hay investigadores que se toman las cosas en serio, hay otros que son la vergüenza de la I+D. Conozco de primera mano una empresa cuyo investigador (con plaza en un organismo público de renombre) falsificaba datos y utilizaba recursos públicos en su empresa. Y ahora, en mi empresa actual nos hemos encontrado con “investigadores” que nos han pedido que trucáramos datos en un análisis. Consecuencia, como no lo haces, dicen que el análisis que les has hecho en una chapuza y que no pueden publicar…
Todo un poco frustrante cuando quieres hacer las cosas bien!
Estoy de acuerdo con lo que se dice en el post y en los comentarios. El problema no es de la ciencia… sino de las pasiones humanas.
El egocentrismo por publicar, la necesidad de hacerlo (para obtener becas o proyectos), los amigos, etc.
Supongo que siempre al final, esas pasiones vician el sistema y siempre necesita una purga. Esto pasa en todos los sistemas, políticos, capitalismo, agencias de supervisión como Moody’s o S&P.
Es problema de las personas y no del sistema.
Hmmm, eso es raro, Fulgencio. Las personas son como son. Somos. Y si las personas pervierten un sistema que se basa en personas, pues … igual no se había tenido en cuenta el medio en el que tiene que operar el sistema. O igual es que a los responsables del sistema no les va mal como está, y la vida es bella.
Totalmente de acuerdo Jose…y fíjate si estará mal el panorama que hace dos semanas requerían de mi labor revisora en una buena revista de virología. Tal vez alguien piense que estoy chalao, pero los mandé al carajo porque, efectivamente, ni pagado ni agradecido, que es una de esas revistas que cobran por publicar. Es decir, cobras por publicar pero no pagas por revisar???? Como diría el gran Matias Prats…¡PERO ESTO QUE ES!
Y si quieres un día hablamos de cierta revista que te publica cualquier cosa que le mandes por hacerles de revisor (en un labo cercano al mío era muy famosa)…Sí, es una contraprestación, pero muy fea.
Luckytrast: ¿Cómo se soluciona? 1: Que los autores elijan a los revisores es para mear y no echar gota. 2: Remunerar a los revisores. No obstante, si lees bien en qué falla el sistema, encontrarás cómo se soluciona. Aunque también puedes leer el post que Jose indica al principio, donde da unas cuantas soluciones. O leer el artículo que escribió en JoF sobre este asunto.
Que una cosa es que todos habléis de la integridad de los científicos y otra muy diferente es lo que ocurre en la realidad, que hay golfos para aburrir.
Genial reflexión e indignación compartida
Un fuerte abrazo
Quique
Pues yo creo que el problema es mayormente NUESTRO (De los científicos). Si dejáramos de darle tanta importancia a las revistas serias, y apoyáramos más los sistemas que empiezan a aparecer de revistas libres, éstas ganarían prestigio con respecto a las otras y las otras desaparecerían.
Pero claro, ¿quién va a tener los huevos a rechazar aparecer en Science?
Al final, es lo que decían arriba. Pasiones humanas.
Una opción que a mí personalmente me gusta es la de las revistas de acceso abierto, cuyo proceso de revisión es por así decirlo doble. Por un lado, la de los revisores que todos conocemos y por otro una discusión abierta del artículo por la comunidad científica que quiera contribuir mientras el artículo está en revisión. En mi campo existe, en las revistas de la EGU (http://www.egu.eu/publications/open-access-journals/). No sé si en el vuestro también, pero una opción para acabar con estos problemas es que a la hora de publicar un artículo escojamos siempre este tipo de revistas. Así se les acabará la gallina de los huevos de oro a otros y tendrían que adaptarse. Yo por mi parte lo voy a hacer con el artículo que tengo ahora para enviar. Podría escoger otra con más renombre, pero que lo que digo puede ser leido por todos me parece fundamental.
Un abrazo,
Raquel
También hay un señor que te deja usar “su servicio” en una Universidad pública a cambio de salir en tu publicación. Si no, te da hora para el 2017. ¿eso cómo se llama?
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En Hespaña ese señor hubiera acabado de Ministro de la Ciencia. Ah, no, que no hay ministerios para cosas tan “chitis”… Lo que yo le hubiera recomendado al autor es que se hubiera hecho especialista en Derecho español para haberse sabido saltar los pocos controles que hay en todos lados, ya que somos muy “libegales”.
Una pena, hubiera triunfado, seguro.
En fin…
Al facebook que vás, a ver si mis conocidos redifunden. Muy buen resumen, por cierto.
Gracias
Jose, lo que hace aguas es la sociedad
El sistema está tocado de muerte, no hay retorno de capital, no hay pasta, va a ir implosionando como un efecto dominó. La gente va a ir a por la poca pasta que va quedando (ya lo está haciendo) como náufragos por bebida. Va a ser buena cosa que salvemos los muebles de lo que podamos, y la ciencia debe estar entre ese mobiliario. Porque si no, vamos listos.
Para mí el problema está en el sistema de valoración de los investigadores, totalmente obsoleto y mejorable en muchos aspectos. A día de hoy se sigue basando gran parte de la actividad investigadora en revistas, según el índice JCR y la mayoría de ellas, por supuesto, de pago y bien caras.
¿Qué sucede? Que dichas revistas no necesitan esforzarse mucho más… ya tienen el caché suficiente como para hacer lo que quieran, como pedir revisiones trabajando gratis y luego cobrándotelas a precios desorbitados si es que las quieres (sí, yo también he revisado “de gratis”). Y luego hay temas o ramas de investigación que se salen totalmente de cierto ámbito de revista prestigiosa por ser novedosos y no tienen el apoyo suficiente porque “no tienen nivel”, aunque sean estudios de la hostia, bien realizados y punteros.
¿Cómo solucionarlo? ¿Qué criterio poner? Pues no lo sé, es bastante complicado… Pero lo del JCR lo cambiaría de algún modo. Daría más puntos a revistas libres o que paguen a revisores, no sé… pero está claro que cambiando el sistema, en cierto modo obligaríamos a las revistas a ponerse las pilas.
El caso que cuentas de Hyung-In Moon es fácil de evitar. Una simple búsqueda de la ideoneidad del revisor en google hubiera aclarado su inexistencia. Es obvio que el editor de la revista cometió un error imperdonable.
Fernando
Editor de revista JCR
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Pues eso no solo ocurre a la hora de publicar un artículo.
También ocurre en pequeñas y medianas empresas que tienen su departamento de I+D para desarrollo de productos.
Te pasas meses ensayando composiciones para una aplicación determinada, mirando estabilidad, efectividad, rendimiento y contraindiciaciones sobre superficies o sobre la piel o el medio ambiente. Al poco tiempo ves presentado tu producto acabado con todas sus cualidades pero con los mensajes de advertencia y peligrosidad o riesgos “suavizados” cuando no mal clasificados para que no entren en una categoría que pueda resultar alarmante para el usuario final (irritante en lugar de corrosivo).
El documento de “declaracion responsable” que pide la administración ya no es necesario regustrar las composiciones de productos de limpieza, pintura, etc haciendo responsable de su etiquetado y comercialización a la empresa. y la picaresca está empezando a campar a sus anchas.
Antes era obligado registrar los productos y tener un registro sanitario específico (que también se mentía porque se enviaban formulas ligeramente modificadas).
Y no se te ocurra insinuar que eso no está bien porque o se insinua que si pones trabas al beneficio de la empresa o que para eso se te paga o incluso que si pasas información a la competencia.
Eso sí, si pasa algo ya podéis imaginar a quien le piden responsabilidad…
Muy bueno tu artículo!!
¡De miedo!
No tiene directamente que ver con ésto, pero…
Y pienso que muchas veces, por intereses económicos, esos etudios trascienden toda barrera e incluso llegan a instalarse en el mainstream. Ej: estatinas para bajar el colesterol, comer más granos y frutas… etc.
Sólo observen esto: https://www.dropbox.com/s/zni9wcdtr02gbty/IMG_20121213_125025.jpg
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Hola, he llegado a este enlace a través de meneame. Y me ha gustado tanto y me he sentido solidarizado contigo Jose. En el proceso de investigación, cuesta tanto llegar a publicar con seriedad y que haya un proceso claro y juicioso. Al respecto, me uno a tu indignación y os muestro un caso que ha llegado a mis oidos hace poco.
En el proceso de la última actualización de la bolsa de trabajo de salud pública en Andalucía, hay una sección que es publicaciones realizadas, congresos, libros publicados de investigación. Por esta parte, tienes un máximo de 20 puntos. Bien, de repente empiezan a aparecer publicaciones (con ISBN y con opción de compra) en la editorial americana lulu.com. En 3 días, aparecen publicados 5, 6, 7 libros de diferentes personas. En un solo día, subes tu “artículo” o “investigación” y te lo publican (sin un proceso de revisión). Y como te da ISBN, lo pones como mérito en la bolsa y palante. De repente al salir las nuevas notas de la bolsa de trabajo…personas con 20 puntos extra. Se rumorea que estos ISBN son corta y pega de otros trabajos, que incluso hay páginas en blanco, y como para ver el artículo, tienes que pagar por él…pues jugada maestra.
Para demostrar lo que digo, pongan “Citología cervical y vaginal” en lulu.con en el google.
https://www.google.es/#hl=es&tbo=d&output=search&sclient=psy-ab&q=%22CITOLOG%C3%8DA+CERVICAL+Y+VAGINAL%22+lulu.com&oq=%22CITOLOG%C3%8DA+CERVICAL+Y+VAGINAL%22+lulu.com&gs_l=hp.3…740.740.0.1881.1.1.0.0.0.0.127.127.0j1.1.0…0.0…1c.2.2.hp.dwpfKCt4SLE&pbx=1&bav=on.2,or.r_gc.r_pw.r_cp.r_qf.&bvm=bv.42080656,d.d2k&fp=96d845778d87ac94&biw=1332&bih=679
y si les apetece investigar, cojan uno de los nombres de los autores y denle a buscar…verán la sorpresa. 6 publicaciones en un dia. Que maravilla!!
Para mi, que se lo que cuesta moverse en la investigación, publicar algo de seriedad, investigar y hacerlo bien…haber descubierto esto me ha resultado indignante. Y esto no debería ocurrir.
Saludos cordiales y enhorabuena por el post
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Hola, enhorabuena por el blog y porque saques a la luz estos casos. No sé si lo conoces, pero esta es la realidad de la Ciencia española, copiar/plagiar artículos científicos chinos
http://www.corruptio.com/web/expuvigoplagio/F_16_06_11.pdf
http://www.corruptio.com/web/expuvigoplagio/pillados.html
Genial la reflexión que nos enseñas, Jose. Estoy muy de acuerdo contigo, si seguimos así nos cargaremos el Método Científico y, con ello, la Divulgación. Y estoy también de acuerdo con las soluciones que Quique nos dice en uno de los comentarios anteriores a este.
Un saludo,
Roskiencia.
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Desde luego la culpa es totalmente de los científicos. Tan acostumbrados están a bajarse los pantalones, que ven normal que deban renunciar a sus derechos de autor, (y últimamente a pagar por publicar) a pesar de que su trabajo sea infinitamente más importante que el de la farándula, que disfruta de sus derechos (ahora menos) durante décadas.
Por otro lado, quizás antes no hubiese más remedio que publicar en revistas, pero ahora con Internet, se me ocurren mil fórmulas más rápidas, efectivas y baratas de transmitir el conocimiento. Por ejemplo, una simple Wiki de artículos científicos (cada campo la suya), CON REVISORES ACREDITADOS (anónimos o no, a voluntad en cada artículo), sería una fórmula bastante más rápida, simple, eficaz y barata, que cualquiera de las actualmente en boga. Lo único que se requiere para ponerlo en práctica es un poco de amor propio y dignidad por parte de los científicos, y convencer a las lumbreras de la administración que los artículos publicados de esta forma (que alcancen una puntuación mínima), sirvan para cuestiones curriculares, y demás.
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El problema en España (y en otros sitios) es que de la cantidad de publicaciones depende el contrato laboral y por ende el sueldo. Obviamente, todos haríamos cualquier cosa para dar de comer a nuestros hijos. El problema es de quien hace que eso sea así, los demás simplemente aplican todos los trucos a su alcance. En España es sabido que la ANECA valora a los investigadores por sus publicaciones en el ISI, luego todo el mundo quiere publicar allí a toda costa, porque se juega los garbanzos. Como los evaluadores no se leen los artículos, no saben si son buenos o malos, científicos o esotéricos. Da igual, están bajo el manto del WOS y eso lo cura todo.
ni los cientificos se libran
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Tiene que ser muy frustante lo que ha pasado con el artículo “Cyclodextrins and Antioxidants”… Soy una completa ignorante en el tema de las publicaciones y demás, pero… ¿No existe la posibilidad de anular el proceso con esa revista, actualizar la revisión y mandarla a otra revista diferente? Aunque si no te contestan a los correos…
Lo que me he encontrado yo respecto a esto. En mi ámbito, claro:
- La bibliografía está aceptada con una media de 10 años de antigüedad, y también hay estudios completísimos que pueden ser anteriores al 2000, como en ergonomics. Supongo que irá por disciplinas científicas.
- Hablando con un amigo profesor titular, decía que en los artículos que revisa él, si se hace bien, no es raro que el otro evaluador proponga aproximadamente los mismos cambios.
- A mí lo que menos gracia me hace en todo esto es que un artículo esté en revisión un año y medio, como estoy viendo, para que tras ese período te den la negativa por respuesta.
- Recientemente me he preguntado si la actividad de revisor debería estar remunerada o no, todavía no lo tengo claro. Hay otras evaluaciones por las que sí percibes dinero, ya explicaré.
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Me alegra publicaciones como la tuya, espero esto ayude a ver la farsa que estamos viviendo, y sobre todo que la gente vaya buscando más información sobre estos temas.
¿Y si a todo lo anterior le añadimos la posibilidad de que te revisen un trabajo, te hagan una revisión negativa, te lo rechacen y aparezca 6 meses después publicado por esos mismos que lo revisaron y recomendaron que fuera rechazado? ¿Cómo llamamos a eso?
jojojo, esta es muy buena…A eso se le llama: hay-que-comprarse-un-lanzallamas
A eso se le llama: hay-que-comprarse-un-lanzallamas
Para muestra un botón: la última publicación que envié me la rechazaron aun teniendo el beneplácito de ambos revisores. Fue una decisión del editor. Pues bien, me la rechazan pero me sugieren ponerme en contacto con cierta investigadora que trabaja en lo mismo. Primer mosqueo. Pero bueno, le escribo y vaya-que-casualidad tiene justo algo que ofrecerme complementario a lo que yo quiero publicar y me dice que si colaboramos. Le digo que me lo envíe para revisar y descubro que entre el archivo de secuencias que me envía están las mías incluidas ¡WTF! Pero ¡Cómo es posible si no han sido publicadas!…si únicamente las he subido de forma PRIVADA a una conocida base de datos de secuencias genómicas…ay, ay, ay que me sabe a calisay,…¿No será que esta investigadora -y, por lo tanto, otros más- tiene acceso a las secuencias sin publicar del resto de autores? Ni corto ni perezoso le pregunto que de donde c*** ha sacado mis secuencias y me contesta que en Londres hace muy mal tiempo y que ya si eso que me llama un día para tomar un té, pero que de las secuencias no se acuerda…
Ok, lo he pillado…me doy cuenta de que el chiringuito está montado para unos cuantos y me marcho a casa a tomarme mi bien merecida birra.
Algunos os preguntaréis que ha pasado con el artículo…pues nada. Eso digo, que no ha pasado nada, que no lo he publicado y no creo que se publique jamás, al menos conmigo como autor…
Un abrazote amigos..
Quique
La leche. Verlo para creerlo….
Es que en este país y los alrededores se fusila poco
Tela tío que putada. Yo he tenido mas suerte con el último, pero la historia a sido casi clavada, yo tenía solo el beneplácito 1,5 de 3 revisores pero, en vez de secuencias, tras mandar a paseo el artículo en base a argumentos sin pies ni cabeza, lo que han hecho ha sido llamar a mi jefe preguntando por ciertas técnicas y tal que son las que describe el artículo… mafiosos hay en todos los sitios, a veces da un ASCAZO. A mi me ha salvao que no hemos perdido tiempo y hemos cambiao rápido de revista respondiendo ipsofacto a los nuevos revisores, que lo han puesto bastante más difícil que los primeros… pero bueno a colao y eso que nos llevamos…
De juzgado de guardia!! Tambien es muy habitual retenerte en revisión alguna idea original, aceptartela y antes de que salga publicada te encuentras la réplica con otros datos, con lo cual tu articulo deja de ser el de la idea original. La falta de ética de algunos revisores y editores es escandalosa. Hay que apoyar revistas open access con cesión de derechos cc en lugar de c
Llevo meses leyéndote y nunca me había atrevido a comentar pero hoy has metido el dedo en la llaga. Todos somos cómplices de que esto suceda porque seguimos viviendo obsesionados con publicar, y el día que nos aceptan un paper se nos olvidan todos los defectos del sistema y nos creemos super cientificos. Y yo me pregunto a qué estamos jugando? Es un engañabobos, de qué sirve esta ciencia donde si no te aceptan el paper a la primera, será a la segunda y sino se reconvierte en nota corta y sino poco menos que te lo reescriben los revisores, que todo queda en casa. Solo se trata de figurar delante de los del laboratorio de al lado a la hora del café, porque lamentablemente, la trascendencia de numerosos artículos científicos no alcanza mucho más lejos.
Este no es un problema trivial. Incluso las propias revistas se lo toman en serio: http://www.sciencemag.org/content/338/6110/1029.1.full
http://www.sciencemag.org/content/338/6110/1065.full
http://www.nature.com/news/rejection-improves-eventual-impact-of-manuscripts-1.11583
El problema, en mi opinión, es el mismo que en otros aspectos de la vida. Las revistas con más impacto no las editan sociedades científicas como antaño, sino editoriales multinacionales cuya preocupación ensencial (o única) es ganar dinero. No les importa la calidad de la ciencia que publican, pero saben que a nosotros sí. Saben que necesitamos publicar para comer. Si no publicas no lees la tesis, no consigues el siguiente contrato o el siguiente proyecto. Ellos se lucran de nuestro trabajo y nosotros les ayudamos a ellos.
Aunque como solución aporta otros problemas, opciones como PlosOne donde solo se valora la calidad científica y explicitamente se indica que no se tenga en cuenta la relevancia del trabajo, que ya valorarán las citas, y las estadísticas de descartas y comentarios, pueden ser buenas opciones.
Lo del lanzallamas, puede ser otra opción…
quería decir “estadísticas de descargas” (no descartas)
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Las revistas podrían dar pequeñas contraprestaciones por revisar (y por revisar ágilmente). Por ejemplo, algún descuento en libros de su editorial, bajarte X papers gratis al año, etc.
Pero vamos, que a un amigo que es Editor Asociado de revista JCR le dan 100€ al año por su trabajo “gratuito” (una tarde entera a la semana, al menos), así que a un revisor no le van a dar ni para pipas…
Saludos
Me pasó exactamente lo mismo con Crit. Rev. Food Sci. and Nutrition. Mandamos un review en Sept. 2007, nos llegó de vuelta, aceptado para publicación en Feb. 2009 pidiendo cambios menores. Lo mandamos en 15 días y fue finalmente aceptado seis meses después. No apareció en línea hasta enero 2011. Fue la primera y última vez. Trends in Food Sci. es mucho mejor, con una revisión buena y completa y con publicación en 6 meses
Pues no me gusta demasiado el artículo en esta ocasión. El ejemplo del coreano es sin duda algo muy excepcional con dos ingredientes improbables (y juntos imposibles, casi): el coreano colgao y el editor inútil. Creo que es un ejemplo sin importancia real.
En cuanto a lo de proponer revisores, bueno, es algo discutible. Podríamos pensar que el editor selecciona precisamente a los revisores que no propones… Realmente no creo que este asunto tenga importancia. Otros sí, como la privacidad de las revistas, su altísimo coste, los enchufismos….
En general no propones alternativas. Un alternativa defendida por muchos es que los nombres de los revisores se publiquen y que los nombres de los autores se oculten al editor hasta el fin de la revisión. Justo lo contrario que ocurre. No sé, podría funcionar pero tiene otros inconvenientes.
En cuanto a que no te paguen por revisar, pues hombre, tampoco cuesta tanto revisar un paper que te toca de lleno. Es más, el revisor tiene el privilegio de conocer antes que nadie un trabajo que podría ser importante. Yo creo que todo el mundo se toma en serio el trabajo de revisar. Quizá me equivoco, pero yo nunca he visto una revisión claramente descuidada.
Lo de los 22 meses de espera es vergonzoso, pero de nuevo, me parece un caso aisladísimo. Al menos nunca había oido tal cosa. No me extrañaría que fuera incluso denunciable. Y con miedo de meterme donde no me llaman, no no me queda claro cómo a los seis meses no retiraste el articulo y les mandaste a la mierda.
En cuanto a la corrupción científica, pues sí, claro que la hay, y hay que luchar contra ella de forma implacable. Pero de lo que no me cabe duda es que los científicos son de los profesionales más honestos que existen. Vamos, por esto pondría la mano en el fuego.
Saludos