SCIENTIA

Los autoplagios de Tesis Doctorales

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Con este post inauguro una serie nueva en el blog que he titulado “La investigación científica a debate”. En ella pretendo abrir debates sobre algunos aspectos de la investigación científica actual que, como científico, me preocupan. Este primer post se lo dedico al “Autoplagio de Tesis Doctorales”. Si quieren saber a qué me refiero sigan leyendo y, si les apetece participar en el debate y dar su opinión solamente tienen que dejar un comentario. Eso sí, les aseguro que la publicación de este post no tiene nada que ver con algunos acontecimientos ocurridos relacionados con la universidad y que salpican a políticos españoles… aunque puede ayudar a aclarar algunas cosas.

Se veía venir. Algunos lo llevábamos avisando durante mucho tiempo. Nadie nos hacía caso y al final ha ocurrido. Una prestigiosa revista científica ha rechazado el artículo de un grupo de investigadores porque el artículo era un plagio. Según el editor de la revista el artículo ya se había publicado previamente. ¿Dónde? Ni más ni menos que en la tesis doctoral de uno de los investigadores que figuraba dentro del grupo de autores que enviaron el trabajo a la revista científica. Los investigadores fliparon al leer el correo del editor…pero les aseguro que no es el único caso. Cada vez hay más. Les cuento.

Hace más de 30 años, al menos en el área de Ciencias, lo habitual era publicar los resultados DESPUÉS de leer la tesis doctoral. Posteriormente esa tendencia se invirtió: se requería tener publicaciones científicas ANTES de la tesis para garantizar la calidad de la misma. De hecho en muchos sitios se tenían/tienen normas que obligan a tener un número mínimo de artículos publicado antes de defender la Tesis por lo que este documento no es un trabajo 100% original.

¿Y cuál es el marco legislativo actual? El Real Decreto 99/2011, de 28 de enero, por el que se regulan las enseñanzas oficiales de doctorado establece, en el punto 5 de su artículo 14 relativo a la “Evaluación y defensa de la tesis doctoral” que “una vez aprobada la tesis doctoral, la universidad se ocupará de su archivo en formato electrónico abierto en un repositorio institucional y remitirá, en formato electrónico, un ejemplar de la misma así como toda la información complementaria que fuera necesaria al Ministerio de Educación a los efectos oportunos.” En otras palabras, las universidades están en la obligación de publicar íntegramente las tesis de sus doctores.

¿Y dónde está el problema? En que no todas las tesis doctorales que se defienden han publicado previamente TODO su contenido en revistas científicas. Como les he dicho La gran mayoría (hablo del área de Ciencias a la que pertenezco) han publicado GRAN PARTE de los resultados en artículos científicos…pero NO TODOS. Sin embargo, según la normativa vigente que les he mostrado la universidad está obligada a publicar en abierto TODO el contenido de la tesis…incluido lo que aun no ha sido publicado en revistas científicas.

¿Y eso en qué se traduce? En que cuando mandas lo que te había quedado por publicar en la tesis a determinadas revistas científicas el editor detecte a través de los detectores antiplagio que eso ya lo habías publicado en tu tesis doctoral…y rechace tu artículo argumentando que no es material original y que estás plagiándote a ti mismo. Es lo que se define como el autoplagio.

Estos detectores antiplagio no distinguen entre autores, tesis, webs, repositorios, pre-prints, revistas “open access”, revistas “no open access”, blogs, etc. Tampoco distinguen si la coincidencia está en la introducción, los materiales, los métodos, los resultados o los agradecimientos. Si hay una coincidencia en texto, figuras o tablas que supera el porcentaje establecido por la revista, eres acusado de plagio. Da igual que el autor seas tú mismo o que cites el articulo original. Resultado final: artículo rechazado.

En mi opinión esto es de locos. Es imposible publicar una tesis en mi área (no conozco la situación en todas las áreas de conocimiento) sin haber utilizado material ya publicado anteriormente por el mismo autor en revistas científicas…¡¡pero si en algunos casos es hasta requisito obligatorio!!.  

Las editoriales esto deberían entenderlo y aplicar el sentido común. La definición de “proteína” no cambia de un mes a otro. ¿Por qué debo cambiar la definición en cada articulo para que no coincida con la del anterior y no la detecten los “mecanismos antiplagio? Los materiales y métodos que empleo en muchos artículos son muy parecidos, lo único que cambia es el principio activo con el que trabajo. ¿Por qué debo cambiar las frases que he utilizado para describir los métodos empleados si son los mismos? Absurdo.

Para evitar esta surrealista situación son varias las opciones posibles:

Desde mi punto de vista esta última opción es la más viable ya que protege al autor y a misma vez permite que pasado un tiempo prudencial todo el mundo tenga acceso a la información científica publicada en la tesis. Además, eso impediría que alguien pudiese leer tus datos aun no publicados y utilizarlos en sus artículos (sí, esto pasa).

¿Y es posible que se publique posteriormente a la publicación de una Tesis un artículo posterior emanado de ella en el que aparezcan otros autores además del nuevo doctor? Por supuesto. El autor de una Tesis es el que realiza el trabajo principal de la misma pero pueden existir colaboradores que hayan aportado algo que les haga merecedores de aparecer en el artículo que se derive de ella. Así funciona la ciencia.

Pero hay otra razón por la que las Universidades deberían adoptar la última de las opciones señaladas: su propio prestigio. Vivimos una época en la que la excelencia de la Universidad se refleja, entre otras cosas, por su posición en los rankings internacionales. Pues bien, si no se concede esta moratoria a los resultados aun no publicados de las tesis doctorales y se extiende esta actitud de las editoriales es posible que al final no se publiquen los artículos científicos derivados de estos resultados….y quien sale perdiendo además del autor es la propia Universidad que tendrá una publicación menos.  

Muchos de ustedes estarán pensando que esta opción de embargar durante un tiempo algunos resultados ya existe en todas las universidades…pero no es así. Solamente en algunos centros y en muchas ocasiones bajo criterios muy exigentes (patentes, tesis con empresas…). El criterio debería ser unificado y el sentido común debería imponerse.

¿Esta opción va contra la normativa legal anteriormente citada? Según muchos investigadores, no. La razón es que el reglamento dice “UNA VEZ APROBADA la tesis doctoral, la universidad se ocupará de su archivo en formato electrónico abierto en un repositorio institucional…” pero no dice que tenga que ser INMEDIATAMENTE. Sin embargo, otros dicen que no sería legal. Yo de leyes entiendo poco, ustedes me darán su opinión…pero recuerden que los reglamentos también se pueden cambiar.

Estimados lectores, espero que les haya gustado este primer post de la serie “La investigación científica a debate” y sirva para abrir el fuego. Es su turno.

Jose

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