Encuesta Scientia: ¿Exámenes universitarios en Septiembre o en Julio?

Com165548_FotoSelectividado la mayoría de ustedes conocen desde hace poco tiempo un gran número de universidades españolas ha decidido adelantar en casi todas sus titulaciones la tradicional convocatoria de exámenes del mes de septiembre al mes de julio, lo que ha trastocado el calendario anual de clases, prácticas, exámenes, etc.

Pues bien, hace unos días leí a través de mi cuenta de twitter una discusión acalorada entre los defensores de dicha medida y los detractores de la misma. Debo reconocer que no tengo una opinión formada, firme e inamovible al respecto. Tras leer los argumentos de unos y otros creo que el adelantamiento de la convocatoria de septiembre al mes de julio tiene muchas cosas positivas, pero también otras que no lo son tanto y que podrían ser subsanadas.

Debido a lo expuesto me gustaría hoy “escuchar la voz” de docentes, alumnos, ex-alumnos y del público en general, ya que creo que toda la sociedad tiene algo que decir al respecto… porque incluso la forma de afrontar las vacaciones de verano de muchas familias cambia con el nuevo calendario académico.

Para ello les rogaría que le dedicasen cincos minutos (seguro que serán menos) a rellenar una mini-encuesta y expresar las razones de su voto.

encuestaLa encuesta consta solamente de una pregunta. En el primer caso podrá contestarla todo aquel que lo desee, esté implicado o no en el sistema educativo (alumnos, ex-alumnos, profesores, padres, profesionales de otros sectores…). En el segundo caso solamente deberán contestar alumnos o recientes ex-alumnos y en el tercero todos aquellos docentes que estén interesados en este tema (ya sean profesores universitarios, de enseñanza secundaria, primaria, etc.).

A continuación me gustaría que en el apartado de comentarios expongan sus razones. Eso sí, todos aquellos comentarios que no se hagan en el marco del respeto y de la buena educación no serán admitidos.

Con el objetivo de que no influyan en el resto de lectores, tanto los resultados parciales de la encuesta como sus comentarios permanecerán unos días moderados. Transcurrido este periodo los haré públicos en un nuevo post donde resumiré las principales conclusiones de los mismos. En ese mismo post volveré a repetir la encuesta por si ustedes, tras leer los comentarios expuestos, les gustaría modificar su voto…que escuchar a los demás nunca está de más.

Sí, ya sé que hoy les he encargado trabajo, pero “no me lloren” que últimamente ustedes me dan mucho a mí… ni se imaginan cuanto. Muchas gracias por su participación.

Jose

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73 respuestas a Encuesta Scientia: ¿Exámenes universitarios en Septiembre o en Julio?

  1. jorge Apostolidis dijo:

    Como alumno puedo alegar:
    1) No se pierde la continuidad a la hora de estudiar aunque mayo, junio, julio se tornan meses de resistencia pero se mantienen frescos los conocimientos.
    2) las vacaciones son vacaciones, distracción y descanso.
    3)

  2. jorge Apostolidis dijo:

    Como alumno puedo alegar:
    1) No se pierde la continuidad a la hora de estudiar aunque mayo, junio, julio se tornan meses de resistencia pero se mantienen frescos los conocimientos.
    2) las vacaciones son vacaciones, distracción y descanso.
    3) aunque es necesaria una revisión del calendario, creó que está forma lo distribuye mejor en términos totales (la época de diciembre al menos en la USC es un asco)

    Disculpas por el duplicado.

  3. Noe dijo:

    Yo acabé la carrera en 2009 (en la Universidad Autónoma de Barcelona) y nunca tuve convocatoria de septiembre que yo recuerde. Y era un problema porque se te juntaban en un corto lapso de tiempo los examenes de primera convocatoria (junio) con los de segunda convocatoria (julio) con lo que tenías menos tiempo para preparar cada examen. De haber tenido en septiembre los exámenes de segunda convocatoria creo que los resultados hubieran sido mejores, al tener más tiempo para preparar no sólo los de segunda convocatoria, sino también los de primera.

  4. José Luis dijo:

    Personalmente tampoco tengo una opinión formada. Veo aspectos positivos en la convocatoria de julio (que suele ser en junio) pero también aspectos negativos.

    Desde el punto de vista de los alumnos la mayor ventaja -que no es pequeña- está en tener dos meses de vacaciones sí o sí, es decir independientemente de los resultados obtenidos. Los inconvenientes los voy a dividir en dos grupos:
    Para los alumnos que no han tocado la asignatura durante el cuatrimestre no hay apenas posibilidades de levantar la asignatura en cuestión por falta material de tiempo.
    Por otra parte en las asignaturas de la primera parte del curso apenas hay tiempo para prepararlas, pues según acaban los exámenes del segundo cuatrimestre comienzan las recuperaciones…

    Para los profesores creo que las ventajas pueden ser mayores que los inconvenientes siempre que haya una buena planificación del curso, pero aunque puede ser una apreciación mía muy subjetiva creo que en ocasiones se deja de dar materia para poder dar algo más de tiempo a los alumnos. Es habitual terminar las clases un viernes y el mismo lunes siguiente comenzar con los exámenes.

    Y luego personalmente como profesor de academia que soy, en estos últimos años he ido encontrándome con alumnos que van “sufriendo” esto de la convocatoria de junio y julio, y aunque inicialmente pensaba que bajaría el volumen de trabajo que solía tener en los meses de verano lo cierto es que se ha notado menos de lo que pensaba (en Madrid sigue habiendo muchas facultades y universidades que mantienen la convocatoria de septiembre), y el trabajo que se pierde en los meses de julio y sobre todo agosto, resulta que sigue estando en el mes de junio, aunque posiblemente con algo más de presión por la premura de tiempo.

  5. leia4u dijo:

    Ay, Julio. El algunas escuelas de la UPC todo se acaba a principios de junio. Los adalides de la evaluación continuada… Estoy a favor, si fuera real. Aunque se hagan recuperaciones a última hora, no hay tiempo extra de asimilación (teniendo en cuenta que el último examen regular habrá sido hace diez días.)

  6. Verónica dijo:

    Buenos días,
    Yo ya soy ex-alumna, acabé la carrera en 2007 pero ya en mi universidad la convocatoria de septiembre se hacia en julio. Por cosas que pasan tuve que repetir una en julio. A mi personalmente me pareció super bien, todavía tienes la materia reciente, la rutina de estudio y los meses de verano pueden hacer perder todo esto. Es más, pasarse el verano pensando que en septiembre queda algo pendiente lo estropea todo (ni disfrutas, ni estudias).
    De esta manera empiezas un año académico nuevo sin haber pasado ya por una situación estresante.
    A ver que dicen los resultados de la encuesta y lo que opinan los demás.
    Un saludo!!

  7. paco2l dijo:

    Yo estoy en contra. Es una “putada”, y sobre todo para los alumnos de primero que normalmente van más despistadillos. El verano ofrece un tiempo relativamente grande para estudiar, pero si terminas a finales de junio, ¿qué tiempo te queda? ¿una semana? ¿dos? ¿Y si decides (por las razones que sean) dejarte una asignatura entera para septiembre? ¿Cómo te la preparas en dos semanas?

  8. Jose dijo:

    Siendo alumno y habiendo podido experimentar ambas variantes, mirándolo desde un punto egoísta, prefiero mil veces julio. Si haces un examen y lo suspendes, prefiero repetirlo en un plazo no superior a un mes. Tienes los conocimientos más frescos, sabes lo que has hecho mal, sabes lo que tienes que mejorar y tienes la base de la asignatura muy reciente, etc. Además no te tiras todo el verano con la mosca detrás de la oreja de “me tengo que poner a estudiar”, creo que pasas el verano más relajado y sin sentirte tan culpable. Porque a 15 de agosto, seamos serios, lo de ponerse a estudiar, es un marronazo.

    PD: Enhorabuena por tus artículos, los sigo mucho y aunque yo soy de electrónica cerrado y algunas cosas me suenan a chino, me parecen muy interesantes. Una buena manera de aprender, que al fin y al cabo es lo mismo que crecer.

  9. Alejandro González (@Evocid) dijo:

    Fui alumno hace ya bastante tiempo, así que supongo que me correspondería contestar a la primera encuesta como Público.

    Como estudiante me habría encantado tener los meses de verano libres, pero esa es una razón egoísta y superficial. Lo mismo por lo que se refiere a mi familia (que de todos modos en mi caso nunca le supuso ningún trauma que tuviera que estudiar por el verano). Si he suspendido en Junio es normalmente por no haber estudiado lo suficiente las asignaturas. Si se produce el adelanto ¿Puedo entonces arreglar lo que no he estudiado en un mes?

    Pues a lo mejor, pero a mi más bien me parece que se trataría de probar suerte. Hay al menos una excepción, y es que a veces exámenes duros de Junio quedan en días consecutivos. Sí, ya, estudiar es cosa de todo el año, pero los dias antes del examen siempre se hace un esfuerzo extra y cuando coinciden dos exámenes es prácticamente imposible preparar ambos bien. Adelantar la convocatoria a Julio podría arreglar este problema sin necesidad de esperar todo el verano para examinarse.

    Hay también otra cuestión que puede afectar a algunos estudiantes, y es que ser estudiante universitario puede resultar muy caro. Adelantar la convocatoria a Julio puede liberar el verano pero no para disfrutar de las vacaciones, sino para trabajar.

    Seguramente hay más razones a considerar y que otros expondrán aquí, pero esas son ahora las más importantes que se me ocurren.

    Conclusión: no he podido votar. No sé si estoy a favor o en contra del adelanto, pero tampoco es que crea que da igual, simplemente me veo incapaz de valorarlo.

  10. milmena dijo:

    Si falta alguna materia por preparar obvio que no hay tiempo de hacerlo en días de diferencia, cada uno elige si debe emplear sus vacaciones estivales en descanso en todo caso en dedicarlas al estudio y aún así habría tiempo para todo. Y no tienen ninguna ventaja con respecto al orden de matriculación por lo tanto, más caos en pocos días en las universidades.

  11. emulenews dijo:

    En mi opinión, el curso acadėmico debería empezar el 1 de septiembre, trasladándose los exámenes de febrero a diciembre, reiniciando el segundo cuatrimestre en enero con los exámenes de junio en abril (el único inconveniente es que las fechas de la Semana Santa cambian de un año a otro). Los exámenes de septiembre y la matrícula podrían realizarse en julio o incluso a mediados de junio. Más aún en mi opinión todos los cuatrimestres deberían ofertarse todas las asignaturas y los alumnos deberían poder elegir si las cursan empezando en septiembre o en enero, incluso pudiendo cursar el mismo año dos veces la misma asignatura (tras realizar un cambio de matrícula que implique sustituir el pago de una asignatura por otra). Por supuesto, tendría que haber un sistema muy rígido de prerrequisitos y correquisitos, que impidiera cursar Algo III sin haber aprobado Algo II y Algo I en el orden adecuado. Lo importante es la continuidad del esfuerzo y el discente debe superar las materias con esfuerzo continuado sin desagradables interrupciones como la Navidad o la Semana Santa o el fastidioso mes de agosto (que sólo sirve para que hagan su agosto las academias de recuperación).

    En mi opinión, el papel de los exámenes debe ser secundario y al alumno se le debe evaluar por su esfuerzo continuado en la asignatura durante el curso (con un fuerte contenido de autoevaluación y evaluación por pares gracias a las herramientas de campus virtual). El examen final puede servir para afinar la nota, pero nunca para aprobar o suspender.

    Saludos,
    Francis

  12. B. dijo:

    Soy estudiante y este ha sido mi primer año universitario en el que tengo un exámen en julio. La encuesta no es fácil de responder, al menos para mi, ya que tanto julio como septiembre tienen ventajas y desventajas; una de las principales ventajas de ir a julio es que aún está reciente todo lo que se ha dado durante el curso, lo que facilita bastante el recuerdo, además de que en el caso de aprobar ya tienes todos los meses de verano libres y solo tienes que preocuparte de atracar el banco necesario para pagar la matricula. La desventaja es que mucha gente lleva más de una suspendida tanto de las convocatorias de enero como de junio por lo que tienen exámenes de recuperación a finales de junio y a principios de julio; el tener que estar dos meses con la tensión de los exámenes y estudiando es bastante agotador y puede que una vez llegas a los de julio tus pobres neuronas, aunque totalmente concienciadas de que deben aprobar sino ya pueden despedirse de poder pagar la matricula del curso siguiente, no den para mucho más y con el penoso resultado de un posible suspenso. Y septiembre, después de tres calurosos meses de verano, la gente que se aprendió la materia para sacarla en modo “lo vomito todo y mi cerebro vuelve a su estado de tabula rasa”, ya no recuerda absolutamente nada, bueno, puede que el nombre del profesor, no es capaz de retener y menos lo va a hacer después del verano, aunque sí hay quienes saben aprovechar esos meses y le sacan todo el partido posible, con el inconveniente de no poder buscar un trabajo de verano porque la mayoria son de jornada completa (en bares, chiringuitos y locales por el estilo). Entonces, ¿cuál es el problema?. Que el debate no debería ser sobre cuándo recupero, si en julio o en septiembre, sino qué hacer para que todos puedan aprender, o llámese aprobar si se quiere, para las convocatorioas ordinarias. No se motiva a que el alumno valore o quiera lo que está aprendiendo, se le dan una bases para que saque un exámen estudiando casi únicamente de las diapositivas que enseña el profesor en su clase, ya no se dan las clases magistrales en las que el profesor te llenaba la cabeza de nuevas ideas; tampoco quiero generalizar diciendo que esto es siempre asi, en un curso puedes encontrar una media de 2’5-3 profesores de 10 que hará que te intereses por lo que estudias. La educación express es lo que prima ahora gracias a los recortes, se da una asignatura que deberia ser de todo un año en apenas tres meses, rápido, no muy bien, básico y con profesores que ya no sabes si continúan queriendo enseñar, que sólo te dicen “estudiar para el exámen” y no “dadlo todo para ser unos buenos profesionales de lo que os apasiona”, así no se asientan conocimientos ni para julio ni para septiembre.

  13. GERUNDIO dijo:

    ¡¡¡MEJOR, NO MENEALLO…!!!
    OSÉASE, EN JUNIO Y EN SEPTIEMBRES. COMO SIEMPRE-
    GERUNDIO

  14. Antonio dijo:

    Buenos días,
    soy un alumno de una ingeniería y la verdad que preferiría que fuesen poco después de la convocatoria de junio.
    Mis razones:
    – Me ha pasado ya varias veces, que domino una materia (o lo que decimos dominar los alumnos) y por un fallo tonto en el examen, o porque no caes en ese momento en el problema del examen, o sea por la razón que sea, en España sabemos que en las carreras con fama de “difíciles” se puede suspender aunque lo lleves bien, y en ese caso es lo peor del mundo tener que esperarte otros 3 (o 6 si es de febrero el examen) para repetir el examen.
    – Después de haber estado todo el año currando, si te pasa en un par de asignaturas lo dicho en el punto anterior, y con el examen a principio de septiembre, tienes que pegarte casi todo agosto volviendo a recordar, volviendo a hacer exámenes, y todos tus amigos en la playa o la piscina.
    – Sería una forma de premiar a los que llevan la asignatura al día y la tienen preparada para el examen.

    Y ahora el punto en contra, que es mi situación este año: me queda un año para terminar la carrera, estoy de beca Erasmus y no he podido convalidar todo lo que quería, quedándome unas pocas de cuarto y otras de quinto, con 3 asignaturas el primer cuatrimestre y 10 el segundo. En este caso me viene muy bien que la convocatoria sea en septiembre porque me puedo distribuir mucho mejor el estudio.

    Pero después de sopesar los argumentos, lo que opino en contra es un caso muy particular, en el que solo me viene bien este año, así que para todos los estudiantes creo que valdrían más las razones de arriba. Sin embargo, espero que para 2013/14 no haya cambiado (con lo que tardan para cualquier cosa en la UGR es lo más normal), tener mi título de ingeniero al alcance de mi mano y poder volver a Alemania a buscar trabajo, porque en España… ya sabemos 🙂

  15. Mi sensación, como profesor, es que desde que en Lleida los han movido de septiembre a julio, se presenta mas gente a los examenes de recuperación (solo son 1 semana después de los finales, es como si ya tuviesen inercia), y quizás el resultado sea mejor. Repito, es una sensación, ya que las asignaturas son diferentes (septiembre es pre-EEES y julio es EEES).

  16. Ignacio dijo:

    Buenos días!
    Soy un alumno de Química a falta de 1 asignatura para licenciarse (con el plan antiguo). Lo de adelantar la convocatoria a Julio (o junio como en el caso de mi universidad) es de gran ayuda para aquellos estudiantes (como en mi caso) que tienen un expediente muy elevado, ya que la elevada carga de asignaturas en licenciatura (hasta 17 en un año sin suspender) hace muy complicado ir a por la máxima nota en todas ellas, y la convocatoria de Junio permite dosificar en cierta medida algún examen para ir más desahogado.
    De todos modos, para la gente que necesita septiembre con el fin de aprobar, está claro que julio es un error ya que no hay tiempo para poder estudiar de “cero” las asignaturas en menos de una semana. Además, a partir de ahora, con Bolonia, al correr primera convocatoria, aún tiene menos sentido ya que ni los alumnos con buen expediente van a poder dosificarse porque sino suspenderían la primera convocatoria, lo que no tiene mucho sentido si se desea tener más nota.

    Ignacio

  17. plorenz9 dijo:

    Bueno, al igual que tu no tengo un opinion del todo formda con respecto al tema. Soy estudiante de la unicersidad y este tema sale repetidas veces por los pasillos. Cuando esto ocurre intento escuchar los argumentos a favor y en contra tratando de ver que sería lo más positivo. Aun no tengo pero en la encuesta he votado que si por lo siguiente, Bolonia esta pensado para que los alumnos sigan el curso día a día, con este plantemiento es batante coherente adelantar los examenes ya que de alguna manera “presionas” al alumno para que saque la asignatura en la primera convocatoria porque si suspende va a tener muy poco tiempo para volver a prepararla y es probable que vuelva a suspender. Además otra de las ventajas es que si o si disfrutas de dos meses (o casi dos, depende la universidad) de verano que siempre se agradece. El unico verdadero problema que le veo a esta opción es el poco tiempo disponible para preparar las asignaturas que te puedan haber quedado en el primer cuatrimestre, aunque con organizacion y esfuerzo todo es posible.

  18. Yo creo que si es positivo adelantarlo a Julio, lo cierto es que no veo ningún motivo positivo en mantenerlo en septiembre mas allá de “castigar mas” a los que han estudiado menos (o no)…

    Al adelantar los exámenes a Julio:
    · El estudiante mantiene un mes de descanso antes de empezar el nuevo curso, apruebe o suspenda puede descansar y/o trabajar sin la preocupación de los exámenes
    · El estudiante tiene los contenidos mas frescos (porque en teoría ha estudiado para junio)
    · Hay muchas causas para ir a septiembre, no siempre por la vagancia del estudiante, al ir a julio, no “se castiga tanto” a los que puedan tener causas justificadas por no aprobar en junio.
    · Es posible que el estudiante tenga aún acceso a sus profesores para realizar consultas.
    · Los profesores implicados no pierden su verano atendiendo dudas de sus alumnos.

  19. esto lo pensaba yo desde que estudiaba, pues parecia un castigo estar todo el verano con los libros a cuestas… y solo estudiaba con un cogotazo de mi madre!!!…total que cuando llegaba septiembre… se me habia olvidado lo de todo el curso!!!… o casi todo.. je je…..y las chuletas eran lo mas socorrido…. ahora que bien sabia que lo que copiaba en letra minuscula en un papelito… ya eso lo memorizaba.. total que no me hacian falta…y el aprobado era por los pelos… pero asi no vamos a ninguna parte….. total que mejor en julio…… espero haber sido de ayuda. un saludo maestro….

  20. Luis dijo:

    Como estudiante en último curso, he de decir que a pesar de que he contestado que no estoy a favor de realizar las asignaturas en julio, todo debe matizarse un poco…

    Bajo mi punto de vista, el adelantar una convocatoria 2 meses, elimina 2 meses de estudio, por lo que elimina la típica planificación de principio de curso de… “esta en diciembre, estas para febrero, estas para septiembre”, lo cual permite compaginar perfectamente el estudio con el trabajo.
    Por otra parte, he de decir que depende también del tipo de asignatura que sea… si es una anual, pienso que lo que no sabes en junio, no lo sabes en julio… pero si es una cuatrimestral, la cosa cambia ya que el temario es más pequeño y los conceptos más comprimidos, por lo que en ese caso no vería ningún problema en hacer la asignatura un mes después.

    En cualquier caso, y tras escribir esto, sigo pensando que septiembre es la mejor opción ya que permite organizar mejor el tiempo de estudio, sobre todo para aquellos que no lo tenemos.

    Pd: estudio en Miguel Hernández y aquí seguimos con septiembre 😉

  21. Maria dijo:

    Hola:
    Yo he votado que no. Entiendo que con tan poco tiempo entre medias el fin último de los nuevos exámenes de junio no es que el alumno tenga una nueva oportunidad de trabajar la materia sino que “pruebe suerte” otra vez después de un atracón a estudiar. ¿O exagero? Creo que la convocatoria de setiembre da tiempo a descansar de los exámenes de junio, a ver las cosas con otra perspectiva, etc.

    Claro, que es posible que lo de la “oportunidad de estudiar” simplemente no sea realista; si un alumno no ha aprendido lo suficiente durante el curso, ¿cómo lo va a hacer solo, en verano con el calor, etc? Entonces quedaría cuestionar el sistema actual de evaluación, supongo.

    Vamos, que me parece una medida bastante absurda.

  22. Nacho dijo:

    Creo q puede beneficiar el adelantarla, aunque la presión y el esfuerzo es mayor y continuado, tienes todo el verano para disfrutar de las bicicletas….
    Para reforzar la teoría, pienso que si todo el año te has aplicado es mejor tenerlo antes del verano ya que este es muy largo y el conocimiento se pierde con el calor estacional
    Suerte con los exámenes pequeños saltamontes!!

  23. DrCooper3_14 dijo:

    Como dice el autor, coincido con él, no tengo una opinión firme ni en contra ni a favor: creo que en ambos casos hay pros y contras.
    Lo que sí me gustaría comentar es que, según me dijo un alumno de la Universidad de Bolonia que vino a estudiar a Madrid hace unos meses, el Plan Bolonia (el de Bolonia, jeje) en este apartado no funciona como aquí. Ellos, al parecer, no tienen una convocatoria fija o bien en el periodo Junio/Julio o bien Septiembre, sino que PUEDEN ELEGIR para cada asignatura la configuración que les parece más oportuna. No conozco el sistema (plazos para elegir, restricciones de algún tipo si es que las hay…) pero, en prinicipio, parece el mejor sistema para el alumno, que se supone que es el objetivo.
    Obviamente este sistema tiene la contrapartida de que el profesor tiene que trabajar más (aunque lo cierto es que el total de exámenes a corregir sería el mismo) pero creo que es un sistema que sí mejoraría al actual.

  24. gatameiga dijo:

    Soy estudiante, y creo que el problema, por lo menos en mi facultad, no es el hecho de que los exámenes extraordinarios se hagan dos semanas después de los ordinarios (los exámenes de primer cuatrimestre se suelen hacer las últimas semanas de enero y los extraordinarios la primera de febrero; los de segundo cuatrimestre, las primeras semanas de junio los ordinarios y las dos últimas de extraordinarios), el problema es la organización de las clases y prácticas que ello conlleva. Todos sabemos el típico “hay que estudiar al día” y todos sabemos que muchas veces no se hace por vagancia pero también porque el grado carga con mucha tarea a los estudiantes. Trabajos bastante extensos de varias asignaturas (casi siempre todas), que además hay que presentar en clase (y por tanto, una doble preparación, el trabajo redactado, las diapositivas y prepararte la exposición), ejercicios para seminarios de varias asignaturas, largas semanas de prácticas de una u otra asignatura, que además hay que coordinar… Sí, podríamos estudiar al día, pero es agotador, como mucho, te miras el temario por encima.
    Y entonces viene el colmo del problema .Como en vez de dos semanas de exámenes si las convocatorias extraordinarias fueran todas en septiembre, deben ser cuatro, pero necesitas el mismo tiempo para dar clase y hacer prácticas, se acabó tener tiempo extra para estudiar antes de los exámenes, porque no hay tantos días en el calendario. Estos últimos años yo he tenido clase a tres días de los exámenes y prácticas a una semana de éstos. Lo que no te deja tiempo libre ni por la mañana ni por la tarde, porque, por si no lo recuerdan, en grado las clases suelen ser presenciales (aunque por suerte muchos profesores lo pasan por alto y nos dan más libertades). Además, si en el tiempo que hayas dedicado al estudio (yo personalmente empiezo un mes o dos antes de los exámenes dependiendo de lo que me cueste la asignatura, porque con clases y prácticas no puedo dedicarle mucho tiempo al día, pero solo estudio intensamente las últimas dos semanas antes de los exámenes que no suelo ir a clase, o no a todas, porque no lo veo necesario) no ha sido suficiente para aprobar un examen, en una o dos semanas no vas a meterte el mismo temario que has estado dos meses tratando de meterte en la cabeza. Como decía un amigo, en realidad las convocatorias extraordinarias tan cerca de las ordinarias solo sirven para repartirte mejor los exámenes, no para recuperar asignaturas.
    Por otra parte, es cierto que si en una asignatura te has quedado al borde del aprobado, puedes conseguir sacarla en los extraordinarios de la semana siguiente, porque al tenerlo tan reciente, solo tienes que añadir un poco más de conocimiento extra a lo que ya tenías.

    Así que en conclusión creo que el problema real es cómo se reparte el tiempo del curso ordinario, no los exámenes en si, porque muchos estudiantes necesitamos un par de semanas de preparación intensa antes de los exámenes, y si estás de prácticas (que son obligatorias) o con seminarios (que son obligatorios), no puedes permitírtelo. ¿Y si volvería a septiembre? No lo se, porque yo empecé directamente en grado, pero reconozco que hay asignaturas para las que me habría venido bien un verano de por medio para sacarlas.

  25. Javier dijo:

    Yo estoy en contra de la medida, porque en el caso de carreras como la mía(informatica) si no has conseguido aprobar una asignatura en la primera convocatoria te queda muy poco espacio para prepararla para la segunda, con lo cual en muchos casos es prácticamente tirar la convocatoria. Veo mas lógico dejar todo el verano para que el tema se pueda preparar bien y se puedan sacar el máximo numero de asignaturas por curso.

  26. El Usurpador dijo:

    En mi época de universidad se conoce que yo era de los estudiantes de batalla pero creo que la mejor opción es dejar los exámenes en septiembre. Para alguien que necesite repartirse la carga de trabajo le viene mejor poder presentarse en febrero y junio y tener dos meses para estudiar las asignaturas a las que no se presente. Entiendo que si se hace en julio se da tiempo a descansar pero me temo que eso pasa por otro tipo de universidad donde no se suspenda tanto y se pueda ir curso por curso. Ese es al menos mi punto de vista. No sé si con la entrada de Bolonia cambiará mucho la forma de trabajar.

    ¡Felicidades por el blog!

  27. Adrià dijo:

    En la Universitat Rovira i Virgili creo que siempre se han hecho las segundas convocatorias en *junio* y primera semana de julio, mientras que las clases del primer quatrimestre empiezan la primera semana de septiembre, y las clases del segundo quatrimestre acaban normalmente a mediados de mayo, aunque en el último año de la carrera a veces acaban antes.

    Yo he tenido que ir a unas cuantas segundas convocatorias en junio – julio, y encuentro que es mucho mejor que si fueran en septiembre, por el simple hecho de que durante los meses de verano, teniendo exámenes en septiembre, hay dos opciones: o no hacer vacaciones o hacerlas y desconectar, con lo que luego es más complicado volver a ponerse a estudiar.

    En cambio, con las segundas convocatorias a un par de semanas de las primeras convocatorias del segundo quatrimestre no hay suficiente tiempo para ‘desconectar’, pero de sobras para prepararse para los exámenes, teniendo además más fresco el temario y los profesores más a mano para resolver dudas (sobre todo en el caso de estudiantes de fuera que durante las vacaciones vuelven con sus familias).

    Y a partir de la primera semana de julio ya no hay de qué preocuparse hasta el comienzod el nuevo curso, en septiembre.

  28. Astur dijo:

    Jose:

    he dejado el comentario de mi voto en la encuesta, y no se si lo tenia que haber hecho aqui.. en todo caso, espero que te llegue.

    Aprovecho para felicitarte por tu blog, aunque los temas que tratas no estan dentro de mi ámbito profesional, los encuentro muy interesantes y accesibles para un lego como yo, asi que recibe mi enhorabuena por ello. Espero seguir leyendote mucho tiempo más.

    saludos,

  29. carmenou dijo:

    Una ventaja de adelantar los exámenes a julio es que así los estudiantes podrían tener, como mínimo, un mes de vacaciones. El que no los necesite, puede invertirlos en prepararse para el próximo curso.
    Un inconveniente es que el tiempo para preparar esos exámenes queda reducido.
    Como la ventaja es más “democrática” (para todos los alumnos ya sean buenos o malos estudiantes) y el inconveniente sólo lo es para una parte de ellos (los que no tengan todo aprobado), me inclino por la opción de acabar el curso en julio.

  30. Nanaki dijo:

    He de decir que yo no he probado la convocatoria de julio, pero de primeras no me parece una buena opción. Con la opción de septiembre tienes la oportunidad de organizarte las asignaturas y dejarte la que consideres (sin necesidad de que sea porque has suspendido). Lo negativo que le veo a julio es que está demasiado pegada a la anterior convocatoria (si suspendes en junio veo más probable que suspendas 2-4 semanas después, y más con tanto examen pegado), por lo que no tienes mucho tiempo más para estudiar y sobre todo que a esas alturas estás muuuuuuy quemado, por lo menos en las carreras en las que tienes trabajos y exámenes durante todo el año.

  31. Diplotaxis dijo:

    He preferido no contestar porque la verdad es que no sé si sería mejor, peor, o daría igual. Acabé la licenciatura hace relativamente poco (en 2010), así que podría haber contestado como ex-alumno reciente, pero con el cambio de plan educativo y la supuesta evaluación continua, ignoro si lo que era válido para entonces lo será para ahora.

    En la licenciatura hay que decir que el tramo de exámenes finales de junio era bastante agotador. Tener una segunda oportunidad en julio sería adecuado si sólo fuera necesario presentarse a uno o dos, pues uno ya está metido en la dinámica, lleva “los motores calientes”, por así decir, y tiene lo estudiado relativamente fresco. De todos modos, como no dejan de ser pocas asignaturas, tampoco hay mucho problema en ir a Septiembre. Sin embargo, si por lo que fuera arrastrases un número mayor de asignaturas (afortunadamente creo que nunca fue mi caso), tener algo más de tiempo para recuperar fuerzas y conseguir llevarlas bien todas ellas se hace necesario. Así pues, creo que dado que a aquellos que tienen pocas no les afectaría en demasía, y a los que lleven bastantes les favorecería ir a Septiembre, lo mejor sería dejarlo de ese modo.

    De todos modos, supongo que esta es una de esas cuestiones sobre las que se opina en base al propio criterio pero que luego, a la hora de ver qué ocurre en la realidad, puede que los datos digan otra cosa.

  32. Pilar dijo:

    El tiempo entre ambas convocatorias no es suficiente para recuperar las asignaturas perdidas de forma adecuada.
    Por otro lado creo que dificulta la organización del tiempo para los estudiantes que además trabajan, y que antes repartían el esfuerzo entre las convocatorias de junio y de septiembre.

  33. Cristina frigopie dijo:

    Soy ex-universitaria, acabé la diplomatura hace 2 años, y la verdad es que mi opinión está dividida.

    Por ejemplo, de las pocas veces que he pisado septiembre, saco dos cosas eb claro principalmente: la primera es que el tiempo del que dispones, dos meses y pico, puedes repartirtelo como mejor te parezca, sin necesidad de mortificarte los días de más calor estival o similares (en los que ya cuesta concentrarse hasta para prepararse un zumo).
    La segunda, es que en función de lo dificultosa que te resulte la materia (en mi caso asignaturas de cálculo y similares), el hecho de no permitirse el lujo de unas vacaciones mentales en todo un año para poder conseguir cierta habilidad a tiempo es demoledor al comenzar, el nuevo curso.

    Así que en mi opinión, lo bueno es que disfrutas de al menos un mes de descanso “forzado” tanto si te queda alguna como si no. Lo malo es precisamente el tener que asimilar toda una asignatura o más en apenas un mes y con la mente saturada tras varios meses de trabajo.

    Espero con curiosidad el resultado de la encuesta.

    Un saludo y felicidades por el blog.

  34. Alejandro dijo:

    Como alumno, creo que adelantar la convocatoria de exámenes a Julio es un error. Cuando una asignatura se suspendía, uno podía “sacrificar” su verano para sacarse la asignatura. Ahora, terminas los exámenes el 15 de Junio y el 1 de Julio ya tienes el primero (sacado de mi calendario). ¿De qué me vale a mí presentarme otra vez al examen, si apenas he podido estudiar más?
    Quizá los exámenes en Septiembre permitan a algunos “dejarse” una asignatura para sacársela luego, pero si aprende y realmente conoce la asignatura, no debería ser inconveniente.

  35. lauragp dijo:

    Cuando estaba en la universidad existía la convocatoria de septiembre.
    La utilice tres veces.
    En dos de ellas para asignaturas cuatrimestrales bastante asequibles, pero a las que no me presente en la convocatoria de junio porque dos días después tenía el examen de una asignatura anual más complicada y que quería aprobar y quitarme. Al final aprobé ambas asignaturas: la complicada en junio y las fáciles en septiembre. Durante el verano estudie para la de septiembre, y también trabaje y disfrute las vacaciones. Además saque buenas notas.
    En la otra ocasión necesite la convocatoria de septiembre para una asignatura anual. En febrero suspendí el examen parcial, y en junio con todo el temario volví a suspender. Lo merecía, no comprendía nada. Era economía y yo estudiaba ciencias y no tenía los conocimientos de base.
    Al estudiarla en verano, sin los agobios de tener más prácticas, clases, etc, comprendí la asignatura y saque muy buena nota. Además ese verano estuve trabajando y tuve tiempo de descansar. Si la hubiese hecho en julio quizá habría aprobado por los pelos o suspendido y tenido que pagar segunda matrícula.
    Prefiero las convocatorias de septiembre.

  36. Considero que hay una posibilidad que es bastante viable, y es que cada universidad/facultad decida por sus órganos de gobierno establecerlos como así desee, dependiendo de la realidad, vacaciones o costumbres de cada zona geográfica puede venir mejor.

    Puede sonar a una medida muy abierta y demasiado heterogénea, pero actualmente con los exámenes de primer cuatrimestre, con un margen de error mucho menor al haber sólo 3 meses de docencia, ya existen diferencias sustanciales:
    -Facultades que examinan en Diciembre
    -Facultades que examinan en Enero
    -Parones de clases antes de Navidad
    -Parones de clases después de Navidad

    Me parece que es un tema fundamental para que la comunidad universitaria exprese su deseo (tanto alumnado como profesorado) y lo materialice como considere en sus órganos de participación.

  37. neekos dijo:

    Soy estudiante de la UIB y he votado me da igual. tal vez debí haber puesto que estoy en contra pero conozco la postura contraria y al final acabarían jodiendo a todos ergo aquí viene mi motivación.

    Existen dos motivos para ir a septiembre.. o has dejado una asignatura para septiembre dejando la convocatoria de junio(o febrero) o la has suspendido en junio (o febrero).

    SI la has suspendido en junio , tendrás que volver a repetir el estudio de un temario para septiembre, cuando en julio tendrías el temario mas fresco
    si has suspendido en febrero debes repetir todo el estudio para septiembre , en cambio en julio deberás compaginar el estudio de las asignaturas de junio con la recuperación de esta asignatura en julio.

    si has dejado una asignatura por incapacidad de estudio al final poniendo la segunda convocatoria tan cerca de la primera estas alargando el problema

  38. Cecilia dijo:

    Dejé la Universidad hace ya la friolera de 30 años. En un par de ocasiones tuve que hacer uso de la convocatoria extraordinaria de septiembre, no porque me dejara la asignatura, sino porque después de un esfuerzo muy grande, la asignatura más bien me dejaba a mí. Recuerdo acabar el curso axhausta por el cansancio y el calor, pero todavía tenía dos meses por delante para poder descansar siquiera una semana y enfrentarme de nuevo con los libros.
    Recordando aquellos finales de curso, no me gustaría tener la convocatoria extraordinaria en julio. Pero los tiempos han cambiado. Los estudiantes de hoy viajan en verano y si se quitan de encima los exámenes en julio, tienen todavía un mes de vacaciones. En cualquier caso, habrá que esperar unos años para poder comparar resultados.

  39. Roberto dijo:

    Yo soy alumno de la UNED y, si bien tengo entendido, la UNED mantendrá los exámenes de septiembre. Este caso es quizá un poco especial, ya que básicamente estudio por mi cuenta y a mi ritmo. En cualquier caso, he votado que no porque la razón principal por la que me gusta hacer uso en ocasiones de la convocatoria de septiembre no es para “recuperarme de un suspenso”, ya que no suelo suspender, sino que la uso como una posibilidad en caso de que prevea durante el curso académico que alguna asignatura me plantea más dificultades de lo normal (y entonces la dejo apartada para acabarla durante el verano), o bien me matriculo inicialmente ya contando con ello y dejando a lo mejor una asignatura automáticamente para septiembre desde el principio, organizándome para prepararla durante el verano. Creo que es fácil entender que, bajo estas circunstancias, cuanto más extenso sea el tiempo que se me dé para prepararla (que no para “repasarla”), mejor. Saludos.

  40. EstudiandoParaJulio dijo:

    Todo tiene ventajas y desventajas, pero valorándolo todo, julio es la mejor opción.
    ¿Por qué?
    – Disfrutas de las vacaciones y si encuentras un “curro de verano” (que parece imposible) lo bordas.
    -Tienes los contenidos más frescos y recientes.
    -La presión del escaso tiempo hace que te pongas a estudiar si o si porque sino no llegas. En cambio cuando eran en septiembre lo ibas dejando pasar y cada vez daba más pereza.
    -Empiezas en septiembre/octubre el curso de forma más relajada.

    Por el contrario la “presión del escaso tiempo” puede ser un factor muy en contra si tienes muchas asignaturas, son asignaturas que se te dan mal o no tan bien como otra, o no has tenido oportunidad de ir a clase (ocurre muchas veces con nuestros precarios trabajos).

    En resumen: julio es una contrarreloj, quien se organiza llega, y quien no, a pagar segundas o terceras matrículas.

  41. Gonzalo dijo:

    Opino que adelantar los exámenes solo tiene cierto interés en el caso de alumnos “profesionales” , es decir aquellos que se dedican a estudiar a tiempo completo. Los demás estudian cuando pueden y muchas veces se dejan asignaturas directamente para septiembre porque antes no pueden ni tocarlas.

    Yo en su día fui profesional del estudio y entiendo que en esos casos pueda reportar ventajas, aunque no siempre. Estudié mi segunda carrera (terminé hace un año) en los ratos libres y si me dejé algo para septiembre fue por falta de tiempo o por razones mayores que me impedían acudir a los exámenes. Para los no profesionales adelantar los exámenes sería perder una oportunidad de eliminar materia en el año académico.

  42. David dijo:

    Como ex-alumno de la ETSIT, aunque siempre tuve septiembre me hubiera gustado tener julio como convocatoria extraordinaria. La razón principal es que septiembre, que debería ser una segunda oportunidad para pulir una convocatoria que ha salido mal, al tener tanto tiempo se utiliza como otra convocatoria aparte. Es decir, cuando yo estudiaba muchos cogíamos mas asignaturas de las que podíamos abarcar, dejando directamente un par para septiembre. Si además se junta alguna asignatura que no se aprobó por un mal examen, provoca que la mayoría de estudiantes se pasen la mayor parte del verano estudiando, en lugar de descansar, trabajar o dedicarlo a cualquier otro proyecto personal. Mi opinión es que éste no es el objetivo de la convocatoria extraordinaria.
    Además, en los tres meses entre junio y septiembre pasa demasiado tiempo, que obliga en caso de suspender a dedicar mas tiempo a “refrescar” del seria necesario en julio, haciendo menos productivo el tiempo de estudio.

  43. Raven dijo:

    Asignaturas 1er cuatrimestre: Febrero+Julio.
    Asignaturas 2ºCuatrimestre: Junio+Septiembre.

    O como con las extintas: Todas las convocatorias abiertas para todas las asignaturas.

  44. Concha dijo:

    Mi hija está estudiando un doble grado de Matemáticas e Ingeniería Informática. Está en cuarto curso y desde el principio los exámenes han sido en Julio y no en Septiembre. Ella dice que le viene bien para dejarse alguna asignatura que no le da tiempo y la saca en Julio y luego tiene el verano libre. Pero ella es buena alumna y además no trabaja. En ese caso es buena opción que la convocatoria extraordinaria sea en Julio. Pero para los que llevan mal alguna asignatura y tienen que prepararla mucho más o para los que trabajan y no llegan a todo la opción de Septiembre es más cómoda. Yo, en su día, estudiaba y trabajaba y el verano me servía para preparar algunas asignaturas que no podía completar durante el curso. La opción de Julio está en sintonía con el sistema Bolonia, alumnos que no trabajan y siguen las clases a diario. Si no pasan la asignatura, pagan el doble al año siguiente. A ver qué sale de la encuesta. Tengo curiosidad.

  45. Ana dijo:

    Yo, como alumna afectada por el nuevo plan, no estoy de acuerdo con adelantar los exámenes de septiembre a julio por varias razones:
    Debido a este nuevo plan las clases empiezan mucho antes (sobre el 9 de septiembre), las vacaciones de navidad no existen porque nada más acabar las supuestas vacaciones ya ponen los exámenes del primer cuatrimestre (sobre el 7 de enero empiezan), lo mismo con las vacaciones de semana santa y, sin poder casi descansar tras terminar los exámenes del segundo cuatrimestre, ya tienes que volver a estudiar para julio. Total, que cuando acabas los exámenes eres una especie de zombi/gollum/cosa.
    En mi opinión sería mucho mejor conservar la estructura de evaluación del plan antiguo pero conservando cosas del nuevo plan bolonia. Creo que es mucho mejor estudiar de forma relajada durante el verano y no como un poseso, mal y a rastro.

  46. David dijo:

    Hablo de la UM que la universidad en la que estudio y pienso el desastre su calendario de acabar los examenes el 13 de Junio y empezar el 2 de Julio con la siguiente convocatoria en 20 dias no da tiempo ni a preparar un examen de una asignatura de Ciencias o Derecho, o otra carrera de semenjante nivel, si hablamos de magisterio… Pero realmente si se modifica el calendario anual, para que las clases empiecen el 1 de septiembre, la convocatoria de enero se adelante a diciembre, y la de junio se adelante a mayo, y la de julio se quede en julio, la cosa cambia y no esta mal, pero como lo plantea la Universidad de Murcia es un desastre, sólo fomenta el suspenso.

  47. Hola. Yo he votado que NO como alumno (y espero que ex-alumno después, precisamente, de este Septiembre que viene.

    Aunque creo que todo depende de la carrera y de la universidad en la que se imparte, considero un error (o putada) adelantar la convocatoria extraordinaria a julio por una razón. Las asignaturas que más suspensos acumulan suelen ser las más jodidas/tochas, o al menos así lo has sido (o lo está siendo ¬¬” ). Ahora bien, supongamos un caso que no considero descabellado:

    – Un/a alumno/a suspende el segundo parcial de una de las asignaturas gordas que a él/ella le resulta complicada. En junio hay más exámenes, así que no puede, obviamente, dedicar el tiempo que quisiera a ese segundo parcial, por lo que en el examen final lo vuelve a suspender (1 ó 2 semanas después, dependiendo de la asignatura y de lo patateros que sean los que diseñan el calendario de exámenes). Ahora le queda la asignatura completa, a pesar de que el primer parcial lo aprobó en febrero. ¿Es factible realmente estudiarse un tochaco a un mes vista, si tienes algún examen más por hacer, algún trabajo por entregar o si lo tienes que compaginar con tu vida laboral?

    También es cierto que, al no haber límite de créditos a matricular (hasta ahora con la licenciatura, no sé cómo va con los grados), resulta mucho más fácil tener todos los periodos de exámenes petadísimos de exámenes y trabajos. Muchas veces he tenido que optar por estudiarme una asignatura y dejarme otra para septiembre porque era imposible estudiarse las dos en un tiempo determinado.

    Sencillamene, aunque personalmente me hubiera encantado disfrutar de maś veranos completos sin pensar en estudiar y dedicarme a leer lo que a mí me interesaba sobre etología, por ejemplo; creo que adelantar la convocatoria extraordinaria pone más problemas de los que resuelve. Si bien es cierto que biología en la UGR es bastante desastrosa, jaja. También dependerá, como decía al principio, de las asignaturas, las carreras, las universidades, etc.

    Interesante esto de hacer encuestas a ver qué piensa la gente. Te felicito por la iniciativa =)

  48. Multivac42 dijo:

    Hace años se planteó esta medida en la universidad en la que estudiaba, y el rechazo entre el alumnado fue casi unánime. Las razones para este rechazo eran variadas: que habría menos tiempo para estudiar, que si el calor… Pero sólo una me convenció de manera decisiva. No son pocos los estudiantes que para pagarse los estudios, o simplemente para ir cogiendo experiencia en el mercado laboral, realizan durante el verano trabajos de temporada. Poner los exámenes en julio les limitaría seriamente esta posibilidad, y dada la subida de tasas que se está produciendo, y cuyas consecuencias ya todos empezamos a ver (y tu contaste espléndidamente en tu entrada), creo que es motivo suficiente para estar en contra. Académicamente, en cambio le veo sentido, pero la importancia de lo que he dicho antes creo que está por encima de esta cuestión.

    Un saludo

  49. javierfpanadero dijo:

    Primero deciros que esta medida ya se ha tomado en Madrid desde hace creo dos cursos al menos.
    Hacer un examen quince e incluso diez días después (está pasando) de otro no permite ninguna mejora, más aún si está junto con otros exámenes que tengas que hacer.
    En la práctica es virtualmente la supresión de esta segunda convocatoria.
    Quieren hacerlo también en secundaria con el claro objetivo de que los profesores trabajen en julio y que las clases empiecen el día uno de septiembre.
    Para los alumnos es la pérdida de una segunda oportunidad, podían estudiar solos o dirigidos durante dos meses y alcanzar los conocimientos que no pudieron durante el curso oficial.
    Puede que haya gente que crea que esos conocimientos no pueden adquirirse en dos meses y sin su dirección como profesor, creo que es una falsa percepción de la dificultad de ciertos conocimientos o de su propia importancia como profesor.
    Resumiendo, para comodidad de administraciones o docentes, quitamos oportunidades a los estudiantes.

  50. Básicamente las respuestas se van a dividir en dos grupos diferenciados (obviamente habrá excepciones pero, poquitas, poquitas.:
    1. Los que se dejan 1 o 2 porque les venía mal hacerlo en su convocatoria habitual, preferirán Julio. Así tienen 2 o 3 semanas más para estudiarse ese par de asignaturas y ale, vacaciones Santillana.

    2. Los que usan Septiembre como una tercera convocatoria y hacen 4 o 5 exámenes en esa fecha. Estudiarte 4 o 5 exámenes en 2 meses, se puede. Estudiarte todo eso en las 2 o 3 semanas que dejan de margen ahora con Julio…. C’est pas possible.

  51. Estudiante de luto dijo:

    Realmente me parece un tema muy interesante a tratar, sin embargo a estas alturas me da la impresión de que escribir mi opinión no va a servir de nada.
    ¿Qué por qué? Muy sencillo, por desgracia en este caso, el juicio de los alumnos no se tiene en cuenta.
    Hace unos meses, los estudiantes de la mi facultad se reunieron para hablar de sus preferencias académicas respecto a este tema, y tras la votación el mes ganador fue septiembre, y he de decir que con casi la totalidad de los votos. El porcentaje de alumnos que preferían julio fue realmente bajo.
    Ahora, ya disponemos del calendario del año que viene y qué sorpresa ver que en él aparece julio.
    Me gustaría que algún profesor que estuviera a favor de julio diera sus motivos para poder entender esta decisión.

    Por mi parte, perder septiembre puede suponer tardar más años en acabar la carrera, lo que a su vez conlleva el pago de segundas matrículas, e incluso la imposibilidad de beca, porque seamos sinceros, hay asignaturas que no pueden sacarse en una contrarreloj de dos semanas aunque hayas ido estudiándolas día a día, e incluso consiguiéndolo la nota obtenida no tendrá comparación. En la época de crisis en la que nos encontramos, me parece que este veredicto puede afectar a muchas personas, y no precisamente para bien.
    No sé si los datos son públicos, pero ¿pueden verse las estadísticas del número de alumnos suspensos/aprobados de otras facultades que comenzaron con este plan antes?
    Necesito algo sólido para comprender el por qué de este cambio, ya que por ahora las ventajas son escasas.
    No entiendo el verdadero motivo de esta situación. He oído a gente argumentar que debemos adoptar julio para amoldarnos más al resto de la Unión Europea. Pues perfecto, entonces también deberíamos poner carreras de tres años como en la mayoría de países.

    Otro argumento, esgrimido incluso por algunos alumnos es que así “podremos disfrutar más del verano”. Creo que no hace falta decir que este afortunado comentario no hay por donde cogerlo. Cuando alguien está luchando por su futuro, por poder estudiar lo que realmente le gusta, poco importa perder horas de “fiesta” o de sueño.

    Con todo esto, y a pesar de que el tiempo entre junio-septiembre, no tiene punto de comparación, podría llegar a aceptar el cambio si existiera algún tipo de organización en el calendario, que los exámenes entre las dos últimas convocatorias fueran razonables.
    Pero no es así, las clases comienzan casi el mismo día que cuando teníamos septiembre, y el último examen se realiza con un día de diferencia respecto al año anterior. 18 días quedan entre medias. 18 días en los cuales los profesores, sobre todo los de los últimos exámenes, tendrán que correr para tener las actas listas, mientras los alumnos lanzan plegarias al cielo para no suspender más de una, pues julio no da para más.
    Además, y aunque no se le da importancia, el rendimiento de los estudiantes no es el mismo, son dos meses dando el máximo de cada uno.

    En resumen y a mi juicio, ¿qué es septiembre? Es, no perdón, era. Era una oportunidad para aprobar todas aquellas asignaturas que por una razón o por otra no habías sido capaz de sacar a lo largo del curso. Era una convocatoria que te permitía prepararte a fondo e ir a academias, sin la carga que suponen todas las otras asignaturas de golpe.
    ¿Qué es julio?
    Una extensión de la convocatoria de junio. Una segunda oportunidad para aquellas asignaturas que casi apruebas, o que tienen un temario muy sencillo. Una ventaja para aquellos que quieren irse de Erasmus. Un perjuicio para aquellos que no sean capaces de aprobar todo a la primera.

    Lloro por septiembre, y lloro por un julio digno.

    • Pedro Terán dijo:

      Muy sencillo, por desgracia en este caso, el juicio de los alumnos no se tiene en cuenta (…) Me gustaría que algún profesor que estuviera a favor de julio diera sus motivos para poder entender esta decisión.

      Esto no depende de los profesores, ni a ellos les han explicado tampoco los motivos de la decisión.

  52. 2qblog dijo:

    Si no existiera septiembre no tendría sentido ninguna de las afirmaciones que hago en el texto que les entrego a los padres “Consideraciones finales para padres cuyo hijo ha suspendido” http://www.iesrambladenogalte.es/aula/mod/resource/view.php?id=5870

  53. rumilsh dijo:

    Soy alumno de 4º de Grado de Biología y estoy muy agradecido de la convocatoria en Julio, en lugar de en Septiembre. Las razones son:

    1- Hacer el examen en Septiembre es dilatarlo demasiado. Es muy habitual que tras los exámenes, y el chasco de haber suspendido algo, te tomes unos días de vacaciones que acaban pasando a ser semanas que acaban siendo meses. Finalmente has de reengancharte a la asignatura a 3 semanas del examen con lo poco apetecible que es quedarse estudiando en plena época veraniega. Los exámenes en Julio te permiten como mucho descansar 4-5 días y no deja que los alumnos nos desatendamos por completo.

    2- La cercanía entre ambas convocatorias te permite repartirte los exámenes entre las 2. De esta manera tienes mucho más tiempo entre examen y examen para prepararlo a conciencia.

    3- Pase lo que pase, el verano siempre lo ves como la recompensa que va a llegar inminentemente y te anima a acabar de estudiar y deshacerte de la materia.

    Estos son los puntos positivos que le veo. Eso sí, el punto negativo que yo he sentido, es que si los exámenes se acaban sobre mediados de Julio, el cerebro lo tienes muy fatigado para las últimas pruebas, bajando tu rendimiento. Por supuesto lo mejor es tenerlo todo aprobado en Junio 😉

    Saludos

  54. Tesseract dijo:

    No tengo una opinión muy clara al respecto, como se dice en el artículo el adelantamiento tiene sus cosas buenas y malas. Aun así, por introducir elementos de análisis, como vicedecano de organización académica de mi centro, me gustaría indicar que la verdad es que el adelanto ocasiona ciertos problemas a la hora de planificar algunas cosas que tienen que estar listas a principio de curso.

    – Debido al adelanto, la matrícula del alumnado termina a finales de agosto, y las clases empiezan el primer día lectivo de septiembre. Por ello, tengo que formar los grupos de prácticas durante mis vacaciones.

    – En mi facultad se hace un curso cero para el alumnado de nuevo ingreso, en el cual se hacen diversos talleres en los que participan profesorado y gente de diversos servicios (p. ej. biblioteca). Este curso cero no se puede dejar planificado con antelación, porque a principios de septiembre habitualmente se convocan los tribunales de concursos de plazas en los que está implicado gran parte del profesorado, con lo que mucha gente que iba a participar en los talleres al final no puede venir. Nuevamente tenemos que organizar el tema al final de las vacaciones.

    – Durante algunos años en mi facultad se hacía un calendario específico de presentaciones de las asignaturas los dos primeros días de clase. Por el motivo anteriormente señalado de ausencia del profesorado por concursos de plazas, no se podía hacer esta planificación con tiempo y nuevamente se hacía durante las vacaciones.

    En suma, que creo que el terminar las vacaciones y que al día siguiente esté allí todo el alumnado es un problema para la organización de ciertas cosas.

    Un saludo y enhorabuena por el blog

  55. Babilonia dijo:

    No estoy a favor de adelantarlos. Depende de la universidad, evidentemente, pero en algunas la diferencia temporal entre convocatorias sería ínfima. Pongo como ejemplo mi propia universidad, la de Granada, en la cual varias titulaciones terminan sus exámenes en julio: sería totalmente imposible incluir otra convocatoria en tan corto período de tiempo.

    Por otra parte, para los estudiantes que venimos de otra ciudad o incluso de otra comunidad autónoma (mi caso de nuevo; soy de Valencia), puede resultar muy difícil encontrar alojamiento: la mayoría de los contratos de alquiler vence a principios de julio. Eso sin mencionar el transporte. Es decir, que a las tasas universitarias (que pagan, entre otras cosas, las valiosas convocatorias de examen que tenemos), hay que añadirle muchas veces transporte y, en el mejor de los casos, un par de cañas al amigo que tenga a bien acogernos amablemente en su casa durante los días que tengamos exámenes. En el peor, hostal. La convocatoria de septiembre elimina ese problema, porque a menudo podemos disponer de nuestros pisos días antes de la convocatoria.

    Finalmente, considero que es necesario dejar más tiempo entre convocatorias. En primer lugar, para eliminar el estrés generado por la convocatoria previa y relajarse un poco. En segundo lugar, porque hay materias que requieren más tiempo de preparación. Si se adelanta la convocatoria, se puede alegar que, al tener las clases más “recientes”, debería resultar más sencillo. Y puede que en algunos casos sea verdad. No obstante, hay miles de circunstancias diferentes. Gente que, bien porque compagina trabajo y estudios, bien porque ha estado enferma, bien porque ha tenido un mal año, no ha podido ir a clase, agradecerán más tener un par de meses para prepararse.

    Y hasta aquí mis razones. Adelantar la convocatoria tendrá muchas ventajas, no lo dudo, pero considero sinceramente que los inconvenientes las superan. Un saludo,

    Cristina S. B., licenciada en traducción e interpretación

  56. Pablo dijo:

    Yo estoy a favor de los exámenes en julio, por dos razones bien claras:
    1) Tienes frescos los conocimientos, porque pasa menos tiempo desde el final del curso y porque te los has estudiado para los exámenes de junio.
    2) El resto del verano puedes desconectar realmente, sin la carga psicológica de prepararte para septiembre. Esta es una cuestión terapéutica, de salud mental. Encadenar años sin descanso te quema y merma tu rendimiento (en los estudios y en cualquier otra actividad).

  57. Fernando dijo:

    Pienso que es mejor prepararte poco a poco los exámenes que te queden para septiembre. En Julio (2 o 3 semanas despues de terminar) no da tiempo a casi nada.
    ¡Felicitaciones por el blog!

  58. Chemb dijo:

    Como todo en esta vida, no se puede dar una respuesta clara, yo creo que depende. Depende del nº de asignaturas que tengas que estudiar. Si es solo 1 o 2, quizás sea mejor Julio, porque te da tiempo a estudiarlas bien normalmente, además tienes los conocimientos más recientes. En cambio, si te quedan mas asignaturas sería mejor Septiembre, para poder estudiarlas tranquilamente. Si me tuviera que decantar por alguna, sería por Septiembre, debido a que pienso que es más justo para todos. Es una opción adecuada tanto si te quedan pocas como si te quedan muchas.

  59. J. dijo:

    Exámenes en julio, sí, siempre que se de el tiempo suficiente entre la convocatoria ordinaria y la extraordinaria. Me parece la mejor forma de poder disfrutar de unas vacaciones en condiciones, aunque la realidad es que si tienes demasiadas asignturas pendientes es imposible preparárselas.

    El problema es que en algunas universidades los exámenes se han adelantado al mes de junio. Pongo el ejemplo de la Carlos III, en la que estudio, donde la convocatoria ordinaria ha terminado este año el 3 de junio y la extraordinaria ha empezado el 17. La última nota la recibí el día 12, y cualquiera puede enteneder que con esos plazos no hay quien se prepare una asignatura en condiciones. (Y eso por no hablar de que el plazo entre el fin de la evaluación continua y la convocatoria ordinaria fue de menos de una semana, pero ese es otro tema…).

  60. Alejandro dijo:

    Yo acabo de convertirme en ingeniero y por desgracia he vivido las dos versiones, en julio y en septiembre.

    – Si los haces en julio no te puedes dejar ninguna asignatura en convocatoria ordinaria, porque como te caiga alguna más la has liado. Esto está muy bien si vas estudiando todos los días (es la clave para no chapar en verano) y tienes asignaturas- masacre, o un mal día el día del examen o algo así. No te quedas sin verano y eso está bien. Lo malo es que hay veces que además de estudiar tienes que digerirlo y en 3 semanas o un mes no da tiempo y vas con alfileres al examen, y eso es malo.

    – Si los tienes en septiembre tienes todo el verano para estudiar. Eso es bueno, si te las has dejado te da tiempo a digerirlo, si has suspendido con un 4.x sabes que, salvo catástrofe, si estudias apruebas. También había todo un departamento de la escuela que decían que como has tenido todo el verano para estudiar, el examen de septiembre tiene que ser más difícil que el de junio (que es a nivel normal) y la verdad es que estoy totalmente de acuerdo.

    En resumen, yo los prefiero en julio porque sé que estudiando todos los días no voy a tener ningún problema para aprobar en junio, y si la lío no me quedo sin verano.
    También queremos los exámenes del primer cuatrimestre antes de navidades, aunque empecemos el 1 de septiembre!! (lo he probado este año y no hay color!!)

  61. Víctor dijo:

    No tengo una opinión clara sobre este tema. Cuando estudié en la universidad me hubiera gustado que adelantasen los exámenes. De esa forma tienes más fresco lo que estudiaste para junio y te queda el resto del verano para aprovecharlo como quieras sin estar pendiente de exámenes. Ahora que trabajo y he intentado estudiar otra carrera, no me parece tan buena idea, porque contaba con esos meses de verano para preparar algunas asignaturas.
    Si sólo estudias, te puede interesar que los adelanten; pero si tienes que compaginar estudios con trabajo, se hace mucho más complicado.
    Un saludo

  62. YoMismo dijo:

    En primer lugar, me gustaría felicitarte por el blog. Pocos sitios hay en internet que me susciten tanto interés y respeto como lo que expones en él… Al tema:
    Da la casualidad de que me encuentro en las tres categorías casi al mismo tiempo:

    ALUMNO/EX-ALUMNO
    Como ex-alumno reciente (y actualmente cursando un máster), considero que sí, es interesante tener “sensación” de vacaciones, si adelantamos los exámenes a julio, pero… a la vez, me parece, al menos a nivel universitario, que los plazos entre junio y julio son excesivamente cortos para que, si has suspendido asignaturas en junio puedas:
    – Primero. Oxigenar tu cerebro para la siguiente tanda de exámenes. El desgaste en tiempo de exámenes es muy grande. No nos engañemos, se podría llevar todo al día, pero aun así, no siempre es posible, y menos ahora, cuando al no haber fondos para pagarte los estudios, tienes que recurrir a vias de financiación alternativas, trabajo etc… que quita mucho tiempo durante el curso.
    – Segundo: Dificulta la planificación de lo que tienes que estudiar en Julio. Yo estoy estudiando una asignatura para Junio y la suspendo pero no preveo a priori que vaya a tener esa “mala suerte”, y tengo que reorganizar el calendario de lo que tengo pendiente para reasignar horas de estudio para la asignatura suspendida. Si está suspendida, no puedo presentarme sin repasarla de nuevo… y esto es más frustante cuando se acerca la fecha de ese nuevo examen y aún no ha salido la nota anterior (y se pueden dar incluso casos en los que el plazo para sacar la nota se acabe DESPUÉS de que la nota del examen de Julio de lugar… que esto es también para analizarlo….)
    – Tercero: En el supuesto de que se lleve la asignatura al límite (ahí ahí raspando el 5), si tienes el exámen “bis” en septiembre, al menos tienes margen para hacer hincapié en lo que no controlas demasiado para mejorar. Entre junio y julio y con otros exámenes en medio, el suspenso en junio casi casi irá de la mano de otro suspenso en julio. No hay margen de mejora.

    PROFESORADO
    Como profesor sustituto ocasional (desgraciadamente, no puedo asegurar aún que vaya a tener plaza algún día…), me gustaría que mis alumnos pudieran llevar la asignatura al día y eso les facilitaría aprobar el exámen. Sin embargo, aún tengo reciente mi pasado/presente estudiantil y por lo que he comentado ya, sé que es difícil mantener todas las asignaturas al día… y no dejar cosas para el último momento.
    Soy de la opinión de que como profesor, quiero que mis alumnos aprendan. Poco me importa si es rápido o lento, pero que se queden con algo… y, si durante el curso no les llega el tiempo, por sus capacidades o por otras situaciones ajenas a ellos mismos, me gusta pensar que en el transcurso del verano podrán dedicarle más tiempo para poder conseguirlo. No nos engañemos, el periodo vacacional es muy grande. Y sabiéndose organizar da tiempo de sobra a disfrutar del calor, de la playa, de las fiestas de muchos pueblos y ciudades y… además, tener tiempo para estudiar y profundizar en las partes de la asignatura que no están siendo su fuerte. Para esto también habría que hacer algo de autocrítica y estar disponible, al menos dentro de un margen, o aunque sea por correo electrónico cada x días, para aquellos alumnos que se interesan en intentar sacar la asignatura, respondiéndoles con las dudas que tengan. No porque no haya aprobado en junio tenemos que dejarlos de lado.
    Por otra parte, retomando lo que antes he dicho “como alumno”, creo que septiembre da más margen también al profesor. Algunos alumnos se piensan que no tenemos otra cosa que hacer que corregir el examen y tumbarnos en el sofá. Sin embargo, trabajamos en grupos de investigación, tenemos más tareas docentes detrás… e incluso tenemos que preparar otros exámenes de otras asignaturas o incluso el de “recuperación” de estas suspendidas en junio… y todo esto, en un plazo de tiempo que la normativa, al menos en mi centro, ha establecido en 10 días. Puede parecer mucho, pero cuando estás también pendiente de plazos para proyectos de investigación… se puede hacer complicado. Septiembre también nos da algo de holgura a nosotros (o al menos, a mi, voy a hablar en mi propio nombre).

    CIUDADANO ‘CUALQUIERA’
    Si salgo de la categoría de alumno o profesor, e intento verlo desde fuera… la verdad es que no sabría decir si es mejor Julio o Septiembre. En realidad, si me pusiera en la piel de muchos padres, quizá seguiría optando por Septiembre… y me explico: Las vacaciones de colegio son muy largas… muchos padres no saben qué hacer con los niños durante tanto tiempo. Sin embargo, si estos tienen asignaturas pendientes, quizá puedan tenerlos “entretenidos” atendiendo a clases especiales de apoyo para preparar esas recuperaciones. Este cambio a Julio, a nivel universitario, que es el ámbito en el que me muevo, y en el que también he sido profesor ocasional de asignaturas intensivas en verano, ha sido un mazazo para muchas academias que han visto sus ingresos muy mermados al no poder dar esos cursos de verano.
    De nuevo, lo ideal sería que lo aprendieran durante el año, pero yo no veo nada malo en que los alumnos busquen vías alternativas para aprender. El objetivo debería ser ése no? Conseguir que les interese y aprendan lo que están estudiando… Igual un punto de vista diferente de un profesor de academia les puede dar el punto de luz que uno mismo no está sabiendo darles… y además, les facilitamos el empleo y los ingresos durante julio y agosto…

    CONCLUSIÓN
    Todo lo que digo, por supuesto, es más que discutible y habrá gente que piense muy diferente a mi. En el fondo, creo que lo que hay que destacar es si Julio favorece o no a los estudiantes la opción de mejorar o si esto es más favorable en Septiembre. Conozco casos de alumnos que distribuyen los exámenes entre las dos convocatorias con la intención de presentarse sólo una vez. Hay a quien le funciona y hay a quien no… Esto creo que tiene más riesgo que el hecho de marcar dos convocatorias bien separadas en el tiempo.

  63. Pedro Terán dijo:

    Para mí no tiene mucha lógica. Si tienes un examen el día X, y otro el día X+30, y los plazos legales son 14 días para sacar las notas y 3 para hacer la revisión, el alumno puede no tener más de 13 días para volver a preparar la asignatura. Es cierto que podría volver a empezar a prepararla el día X+1, pero en el mundo real eso no ocurre.

    Además, los profesores teníamos un periodo de unos dos meses (finales de junio, julio, y medio septiembre) para investigar tranquilamente, ir a congresos que suelen ser en esas fechas, etc., lo cual ahora es imposible porque estamos haciendo revisiones hasta el 31 de julio por la tarde y empezando el curso el 10 de septiembre, por ejemplo.

    Además, respecto a la PAU hay
    -En junio, problemas de aulas porque se solapa con el periodo de exámenes de Mayo.
    -En septiembre, quien aprueba llega a la universidad cuando el curso ya comenzó hace tiempo.

    Lo único positivo que le veo es que la minoría de alumnos que están seguros de que van a aprobar una asignatura pueden elegir a su comodidad presentarse en Mayo o en Julio, distribuyendo sus exámenes a lo largo de más tiempo. Y, aun así, no creo que lo estén haciendo.

  64. Pingback: Resultados de la encuesta “¿Exámenes universitarios en julio o en septiembre?” | SCIENTIA

  65. Fran dijo:

    Pues aquí NO están todos los comentarios… ¿Qué ha pasado?

  66. Mayte dijo:

    En Asturias son en julio y yo, que soy madre de una universitaria y amiga de otras madres, creo que muchos dejan alguna asignatura para julio, preparando mejor otras, porque no arriesgan el verano, dilatan más el tiempo de estudio. Las primeras convocatorias acaban a final de mayo y tienen tiempo de sobra hasta los exámenes de julio que terminan sobre el 13. Al parecer ahora pierden 0,20 puntos en esa segunda convocatoria, pero aún así, a muchos les merece la pena.
    Es cierto que, cuando era en septiembre, se ponían a estudiar a finales de agosto y no utilizaban todo el verano para estudiar.

  67. Mil gracias por vuestras aportaciones, vuestros comentarios y por participar en la votación. Sois lo mejor de este blog.
    Gracias a todos!!
    Jose

  68. Encuesta Scientia: ¿Exámenes universitarios en Septiembre o en Julio? | SCIENTIA, ¿Puedes aportar más?, me resulta practico esta informacion. Saludos.

  69. pili2015 dijo:

    Es posible presentarse a los exámenes de septiembre en la universidad si estas lejos de la misma ?

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