El papel (o no) de la divulgación científica en la lucha contra la quimiofobia: el caso Hero

certTodos los seguidores de este blog saben que un servidor tiene, entre otros, dos objetivos claramente definidos: la lucha contra la quimiofobia y la denuncia del marketing pseudocientífico. Desde que Scientia comenzó su andadura son muchos los posts que he dedicado a combatir, por una parte, los ataques sistemáticos que diversos sectores están dirigiendo hacia todo lo que huela a “químico” y, por otro, el uso de publicidad engañosa para confundir al consumidor. Pues bien, al igual que a veces escribo tremendamente cabreado por hechos relacionados con ambos motivos, les aseguro que hoy estoy redactando estas líneas muy contento… porque a veces el esfuerzo tiene su recompensa.

Desconozco si sobre los hechos que les voy a relatar, relacionados con una gran empresa, he podido tener alguna influencia desde este blog o si son fruto de la casualidad… pero eso es lo de menos. Lo más importante es que el objetivo perseguido se ha conseguido. Les cuento.

A2L2rk1CAAAxJ0k.jpg-largeHace unos meses en un post publicado en Naukas.com denuncié que la multinacional Hero España S.A. había lanzado al mercado una gama de productos destinados a la alimentación infantil con un mensaje claramente quimiofóbico: “Sin porquerías”. Realmente no sabía a qué se refería Hero con esas dos palabras. ¿De qué porquerías estábamos hablando? ¿Se referían a los denostados conservantes o colorantes? ¿Llevan porquerías el resto de su gama de productos que no usan tal mensaje? ¿Otras empresas si emplean porquerías? ¿Cuáles?

“Sin porquerías”, tan surrealista eslogan publicitario logró engañarme en un primer momento y pensé que se trataba del clásico “Sin aditivos” llevado al extremo (los murcianos somos así de exagerados y Hero tiene su base en Murcia)… pero no se trataba de eso. En la etiqueta aparecían al menos tres aditivos de uso alimenticio que se emplean en la elaboración de los productos de esa gama pero que no llevaban la famosa letra “E” que les identificaba como tales, sino que venían expresados con su nombre genérico, ahí estaba el truco.

Habitualmente el consumidor identifica la presencia de aditivos en un producto alimenticio por la aparición en la etiqueta de los famosos números E, que son los códigos impuestos a los aditivos alimenticios. Sin embargo, y con el presunto objetivo de intentar aparentar que este producto no tiene en su composición ningún tipo de aditivo y que todo es natural, en la etiqueta podíamos encontrar los términos bicarbonato sódico, bicarbonato amónico y fosfato monosódico… pero en ningún sitio pone que esos compuestos químicos pertenecen a los aditivos E-500 ii, E-503 ii y E-339 i, respectivamente.

hero sin porquerias traseraEl post tuvo mucha repercusión y fue muy difundido en las redes sociales. Incluso se hicieron eco de la notica en blogs escritos en otros idiomas. Animado por toda esta repercusión me animé a denunciar este hecho en diferentes charlas. Concretamente en mi participación en TEDx Murcia pueden escucharme hablar del tema aproximadamente a partir del minuto 11. Perdónenme el atrevimiento en aquella charla celebrada en el Casino de Murcia pero no sé contar las cosas de otra manera.

¿Y por qué escribo ahora este post? Porque hace unos días en la televisión observé como la empresa Hero había cambiado su estrategia publicitaria rectificando el quimiofóbico eslogan en su gama de alimentos infantiles, sus productos estrella.

Sus babys foods ya no emplean el glorioso “Sin porquerías”. Ahora podemos leer en sus etiquetas “Ya era hora”. No sé que quieren decir exactamente con este nuevo eslogan pero eso ya no es cosa mía, el objetivo principal perseguido con mi post de denuncia de una estrategia publicitaria enfocada a confundir al consumidor empleando el marketing pseudocientífico y la quimiofobia está conseguido.

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Antes de irnos a celebrarlo, me gustaría terminar este post resaltando dos cosas.

En primer lugar me gustaría aplaudir a las empresas que rectifican estrategias inapropiadas. No sé si la publicación del post “Sin porquerías” o mi denuncia del “Caso L´Oréal” han tenido algo que ver con las decisiones tomadas por ambas empresas…pero eso es lo de menos. Lo importante es que, a diferencia de otras marcas que se empeñan en seguir utilizando dudosas estrategias publicitarias para confundir al consumidor abusando del lenguaje científico, todavía hay empresas que tienen muy en cuenta la opinión del consumidor sobre sus políticas publicitarias y es pertinente y necesario reconocérselo.

fraude1En segundo lugar quiero repetir por qué creo importante hacer esta labor por la que a veces me acusan de arremeter contra algunas empresas de diversos sectores. Desde mi punto de vista la divulgación científica no solo tiene como objetivo dar a conocer al público los nuevos avances científicos de forma que la Ciencia llegue a todos los ciudadanos, sino que además debe servir para denunciar el mal uso que de la misma se hace con objetivos más que dudosos. Se trata de proporcionar al consumidor toda la información científica posible para que sus elecciones sean libres pero con conocimiento de causa.

Por mi parte solamente añadir que desde Scientia seguiré luchando contra algo que me enciende sobremanera: el engaño, la mentira y las medias verdades…eso sí, como escribió José Alfredo Jiménez, uno de los más grandes compositores que jamás hayan existido, lo haremos “Si nos dejan”

Nota: Si te ha gustado esta entrada puedes ayudar a difundirla pinchando aquí. Gracias.

Jose

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25 respuestas a El papel (o no) de la divulgación científica en la lucha contra la quimiofobia: el caso Hero

  1. Pepa dijo:

    Yo creo que el “Ya era hora” no tiene segundas lecturas. Me inclino por pensar que, al haber eliminado (por la razón que sea) el “Sin porquerías”, les quedaban dos opciones: pagar al diseñador gráfico para que eliminase la pancarta que sostiene la niña o bien escribir algo inocuo sobre la misma para que les saliese más barato.

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  3. Enhorabuena, Jose, eres un grande. Estaba segura de que esa etiqueta caería antes o después, era demasiado y la gente no es tan tonta. Un besico desde Almería.

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  5. xuco20 dijo:

    Lo de “YA ERA HORA” es un juego de palabras que subliminalmente dicen HERO…. En principio no parece haber nada detrás.

  6. Quenonosengañen dijo:

    Si si… pues para lo “libres de porquerías” que están muchos “micronutrientes” añadidos veo yo (y obviamente en estructuras pobres, que lo bueno se paga) . Y es que al final una galleta industrial es una galleta industrual… y su función ha de ser vista desde el punto de vista de la aportación de nutrientes energéticos, que no esenciales. No las demonizo, tienen su cabida y utilidad, pero que no nos engañen haciéndonos creer propiedades de las que carece la comida chatarra. El procesamiento y la calidad de las materias primas afectan a las propiedades de éstos. Cualquiera puede vender corcho horneado, prensado en forma de galleta y rebozado de vitaminas, minerales y hormonas, para luego ensalzar las propiedades del corcho y lo beneficioso que es. Y si la competencia o la UE me lo tumban, añadirle el doble de todo.

  7. coche dijo:

    Probablemente los “originales” creativos hispanos de Hero lo tradujeron del inglés. Hace un tiempo compré una botella de zumo procedente del Reino Unido donde decía “no artificial nasties” (“sin porquerías artificiales”). Aquí una foto (no tengo nada que ver con el autor de la misma):
    No artificial nasties

    Y es que ya sabéis lo que pasa, si lo hacen en el extranjero, copiémoslo, y a ser posible, mal.

  8. Al margen de la quimifobia de la declaración “Sin porquerías”, (asumiendo que se refiere a los aditivos), es una declaración que no cumple los principios del etiquetado alimentario de nuestro país, ya que el Real Decreto 1334/1999 dice que el etiquetado no debe inducir a error…

    “Sugiriendo que el producto alimenticio posee características particulares, cuando todos los productos similares posean estas mismas características.”

    Es decir, que la declaración “sin porquerías” asume y da a entender que el resto de productos alimentarios similares sí que tienen “porquerías”.

    Claramente ilegal

  9. mrebollo dijo:

    Si señor, le quitan el cartel y le dejan el aceite de palma, que será muy natural, pero bueno, bueno no es

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  12. Stefani dijo:

    Lo primero decirte que me encanta tu blog, te he descubierto hace poco pero aquí tienes una seguidora!!
    Lo segundo decirte que tu labor me parece muy importante para que los consumidores abran los ojos y no se dejen engañar.
    He leído este artículo y me he acordado al momento de tu blog:

    http://ecodiario.eleconomista.es/ciencia/noticias/4712634/04/13/El-Gobierno-comienza-a-perseguir-la-publicidad-de-los-productos-milagro-en-television.html

    Creo que este tipo de acciones se consiguen, en parte, por iniciativas como la tuya.

    ¡Enhorabuena!

  13. Beatriz dijo:

    Gracias por investigar temas tan importantes para nosotros como los alimentos que les damos a nuestros pequeños. Yo soy partidaria (batidora en mano) de todo lo natural a la hora de alimentarles. Comparto tu post en mi blog en el que hablo sobre la vida infantil.
    Un saludo.
    Beatriz

  14. Adhara dijo:

    ¡Ya era hora! …de que se dieran cuenta que hay ovejas del rebaño más listas que ellos. Gracias por tu lucha.

  15. José Zanni dijo:

    Muy buena tu participación en el TED 🙂

    Pregunta: ¿hubo heridos con el naranjazo?! 😛

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  18. Gracias por vuestros comentarios y aportaciones…de verdad, muchas gracias.
    Jose

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