No sé si lo habrán notado pero el blog se ha tomado unos días de vacaciones. Sí, he dicho este blog y no este bloguero porque yo no he parado. Entre los actos de promoción de “Vamos a comprar mentiras”, dos conferencias en Murcia y en Altea, un nuevo articulo para la gran revista de divulgación científica Principiay mis colaboraciones en La Verdad, no puedo decir que me haya pasado la Semana Santa y las Fiestas de Primavera murcianas sin pegar palo al agua. Además, he redactado próximos posts y les aseguro que no se van a aburrir en las siguientes semanas.
El ‘running‘ (previamente llamado ‘footing’ y en mis tiempos ‘correr’) está de moda. Cada vez más personas salen a hacer deporte por las calles de la ciudad, por el monte, por la playa o por cualquier espacio al aire libre. Solamente se necesitan unas zapatillas adecuadas, un pantalón y una camiseta. En teoría, y si se hace correctamente, es una práctica saludable y nuestro organismo la agradecerá. Pero no es oro todo lo que reluce alrededor del ‘running’. Simplemente hay que darse una vuelta por un centro comercial para observar la gran cantidad de productos que se venden prometiendo mejorar el rendimiento físico, aumentar la resistencia, prever lesiones, etc. Aunque algunos han demostrado científicamente su eficacia, otros no. Extraños suplementos deportivos, curiosas cintas milagrosas y, en los últimos tiempos, bebidas lácteas que se supone mejoran las articulaciones, retrasan la fatiga o ayudan a recuperar más rápidamente. Centrémonos en las bebidas lácteas articulares para deportistas.
El pasado lunes 14 de marzo se presentó oficialmente el libro “VAMOS A COMPRAR MENTIRAS (Alimentos y cosméticos desmontados por la ciencia)” escrito por un servidor y publicado por la Editorial Cálamo. La cita tuvo lugar en la Sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Murcia situado en la Gran Vía Escultor Salzillo. Como maestro de ceremonias actuó Alberto Aguirre, director del periódico La Verdad.
¿Y cómo salió todo? A pedir de boca. Fue un día muy especial que jamás olvidaré. Allí estaban mis seres más queridos. Mi familia más cercana, mis amigos de toda la vida (y otros muchos más recientes), el Rector de la Universidad de Murcia, mis compañeros del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular, colegas de otros departamentos… aunque faltó gente por motivos más que justificados allí estaba toda “mi gente”. De hecho, El Corte Inglés tuvo que cerrar la Sala de Ámbito Cultural ya que se encontraba abarrotada.
Sin que yo lo supiese se grabó todo el evento así que hoy he decidido compartir con ustedes uno de los momentos más importantes de mi trayectoria divulgadora… y de mi vida. Durante la siguiente media hora van a ver la gran presentación de Alberto Aguirre y mi intervención posterior. Luego hubo un larguísimo turno de preguntas donde mucha gente intervino. Como debe ser, no se cortaron un pelo en sus cuestiones… ni yo en mis respuestas.
Sin más les dejo con el vídeo de la presentación de “VAMOS A COMPRAR MENTIRAS” y con un pequeño reportaje fotográfico. Espero que lo disfruten.
El mercado de los alimentos funcionales tiene un problema. Aunque este tipo de productos factura casi 33.000 millones de dólares en todo el planeta, las pocas evidencias científicas acerca de su efectividad han despertado el escepticismo entre el consumidor. Muchas de las propiedades saludables que se han publicitado durante años no han demostrado estar sustentadas por la ciencia y, como resultado, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha denegado miles de solicitudes de las empresas alimentarias basadas en la publicidad engañosa. Además, la sobresaturación del mercado, repleto de zumos enriquecidos en vitaminas, productos con efecto Bífidus, margarinas con esteroles, prebióticos, simbióticos, etc., ha provocado que estos productos ya no despierten la atención del consumidor como lo hacían hace unos años. Por esta razón, los departamentos de investigación y desarrollo de las empresas de alimentación buscan afanosamente nuevos ingredientes con los que enriquecer los alimentos funcionales. En este artículo les voy a mostrar, entre otras muchas cosas, cómo la ciencia les está echando una mano.
El pasado 29 de febrero se celebró el Día Mundial de las Enfermedades Raras. Desgraciadamente, es muy posible que no se vuelva a hablar de ellas hasta dentro de 365 días. Por esta razón, hoy, que no es su día… escribiré sobre ellas.
Síndrome de Proteus, Hermafroditismo Verdadero, Enfermedad de Niemann Pick, Progeria, Insensibilidad Congénita al Dolor, Cola Humana Verdadera, Síndrome de Moebius, Hipertricosis Lanuginosa Congénita… ¿Les suenan estas enfermedades? Con mucha suerte habrán oído hablar de ellas en algún capítulo del célebre Dr. House, y eso que he citado algunas de las patologías más conocidas dentro de las llamadas enfermedades raras.
Estimados lectores, esta tarde a las 19:30 h. se presenta oficialmente el libro “VAMOS A COMPRAR MENTIRAS (Alimentos y cosméticos desmontados por la ciencia)” escrito por un servidor y publicado por la Editorial Cálamo. La cita será en la Sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Murcia situado en la Gran Vía Escultor Salzillo. En el evento también participará Alberto Aguirre de Cárcer, director del periódico La Verdad.
A estas alturas creo que saben lo que significa “VAMOS A COMPRAR MENTIRAS” para mí. En un anterior post les conté razones que me llevaron a escribir esta obra que, según dicen muchos, es más un trabajo de investigación que un libro propiamente dicho. Con el acto de esta tarde se culmina una labor que llevo desempeñando más de 5 años y que les puedo asegurar no es fácil.
Podría contarles muchas cosas más pero hoy no toca. Si les pilla cerca y les apetece ya saben donde voy a estar a las 19.30 h.. para contarles alguna peripecia que aun no saben sobre “VAMOS A COMPRAR MENTIRAS” y para responder a todas sus preguntas.
Me despido pero no sin antes agradecer de corazón todas las muestras de cariño que en las últimas semanas, y en los últimos 5 años, he recibido de todos los lectores de SCIENTIA.
Nadie duda de la gran relación existente entre la biotecnología y otras ramas de la ciencia como la física, la química, la biología, etc. Sin embargo, poco gente conoce los nexos que existen entre la biotecnología y el arte. Hoy, de la mano de dos artistas, un brillante escultor poco conocido y uno de los mayores genios que ha dado la música, les voy a hablar de partituras, de paritorios, de crustáceos, de loops, de cintas y de muchas más cosas para mostrarles la conexión entre la biotecnología, la escultura, la música y, además, las matemáticas. Comencemos.
Julian Voss-Andreae nació en Hamburgo en 1970. Al cumplir la mayoría de edad comenzó sus estudios universitarios de Ciencias Físicas en las universidades de Berlín y Edimburgo. Posteriormente realizó un Máster en la Universidad de Viena para especializarse en física cuántica. Hasta aquí, todo normal. Sin embargo, y a pesar de su amor por la física, Andreae nunca renunció a su gran pasión: la escultura.