El pasado lunes les conté cómo un grupo de investigadores de la Universidad de Murcia y de la Universidad Miguel Hernández de Elche habían reformulado el tradicional pastel de carne murciano. Su objetivo era desarrollar un pastel más saludable que mantuviese las mismas características sensoriales que la conocida joya de la gastronomía española. Hoy les voy a contar como dicho grupo ha dado un paso más allá y ha convertido el nuevo pastel de carne saludable en un pastel funcional, entendiendo éste como un producto que además de sus excelentes propiedades nutritivas aporta un beneficio extra para la salud. Para ello el grupo de científicos, del que forma parte mi exalumno Domingo Ruiz, han introducido un ingrediente revolucionario en su composición. Veamos.
Como ya deberían saber a estas alturas (y si no es así estúdiense de una vez el primer post de esta miniserie dedicada al pastelico murciano) uno de los ingredientes que forman la base del pastel de carne tradicional, y también del saludable, es la harina de trigo. Pues bien, el grupo responsable de esta investigación decidió sustituir parte la harina empleada en la base del pastel saludable por un subproducto derivado de la alcachofa, una planta perteneciente al género Cynara dentro de la familia Asteraceae y que a mi personalmente me encanta.

Alcachofa






