Me indigno cuando me entero que una universidad fomenta las pseudociencias mediante la impartición de másteres en homeopatía, cursos de especialistas en reiki, jornadas de bioneuroemoción, etc. La máxima institución docente e investigadora de este país no puede ceder su púlpito a la mentira y el engaño. Por ello hace dos años me alegré mucho de que la Universidad de Burgos diera un pasado adelante contra el fraude y ofertara la primera edición del curso de verano Ciencia, pseudociencia y pensamiento mágico en tiempos de incertidumbre.
Pues bien, el éxito de aquel curso fue tan grande que la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Burgos (UBU) acogerá este año, del 4 al 6 de julio, la segunda edición. Durante tres días, nueve especialistas (entre los cuales se encuentra un servidor aunque de especialista tengo poco) analizarán el auge de la pseudociencia y el papel de los científicos, los políticos y los medios a la hora de poner coto a todo tipo de supercherías.









